28 Diciembre 2010 Seguir en 
"Que pasaría si en una entrevista de trabajo el entrevistador te preguntase si dispones y utilizas algún método de productividad personal integrado en tus rutinas Y, en el caso de no disponer de él, si estarías dispuesto a instaurar un método de productividad personal guiado desde la propia empresa con un período de evaluación del rendimiento de la misma". Esa consigna lanzó el sitio especializado en Recursos Humanos GTD Bergozini y sus ideas se propagaron rápidamente por Twitter.
En el artículo se plantea que es una materia pendiente de las empresas enseñar a trabajar, entendiendo ello como la aplicación de un decálogo de buenas prácticas que ayuden a elevar el rendimiento de los empleados.
"No podemos obligar a una persona que sea productiva, es más, lo esperamos. No podemos obligar a una persona a que disponga de un método de productividad personal. Pero si que podemos enseñar a esa misma persona a trabajar en un ámbito de productividad que le ayude, en la nueva carrera que comienza en nuestra empresa. Esta es una inversión que se devolverá con hechos palpables en el día a día del trabajo", argumenta GTD Bergonzini en el artículo. Por último, plantea la importancia de la capacitación interna: "enseñar a trabajar es una asignatura pendiente; contratamos por experiencia y por conocimientos y adquirimos unos hábitos inesperados propios de la deformación profesional y la inexperiencia; nos contentamos con esperar lo mejor de nuestros empleados, sabiendo el abanico de pautas que nos encontramos en el libre albedrío de cada uno de ellos. ¿Por qué no buscar los hábitos? ¿Por qué no enseñar esos hábitos?"
En el artículo se plantea que es una materia pendiente de las empresas enseñar a trabajar, entendiendo ello como la aplicación de un decálogo de buenas prácticas que ayuden a elevar el rendimiento de los empleados.
"No podemos obligar a una persona que sea productiva, es más, lo esperamos. No podemos obligar a una persona a que disponga de un método de productividad personal. Pero si que podemos enseñar a esa misma persona a trabajar en un ámbito de productividad que le ayude, en la nueva carrera que comienza en nuestra empresa. Esta es una inversión que se devolverá con hechos palpables en el día a día del trabajo", argumenta GTD Bergonzini en el artículo. Por último, plantea la importancia de la capacitación interna: "enseñar a trabajar es una asignatura pendiente; contratamos por experiencia y por conocimientos y adquirimos unos hábitos inesperados propios de la deformación profesional y la inexperiencia; nos contentamos con esperar lo mejor de nuestros empleados, sabiendo el abanico de pautas que nos encontramos en el libre albedrío de cada uno de ellos. ¿Por qué no buscar los hábitos? ¿Por qué no enseñar esos hábitos?"
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