LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
26 Noviembre 2010 Seguir en 
Las paredes en blanco suelen ser una invitación para que los inadaptados dejen sus testimonios, como sucede con este muro, ubicado a pocos metros de la sede municipal de Concepción. Sería auspicioso si las autoridades dispusieran su limpieza con premura. Dejar una pared pintada es como invitar a que se hagan más graffittis.
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