El buen uso del tiempo

02 Noviembre 2010
En la Alta Gerencia predomina la creencia de que cuanto más trabaje tu gente, mejor es para la empresa. Ven con buenos ojos la conducta obsesiva por el trabajo, señala un artículo, difundido a través de Twitter, por el blog http://thecoolruler.blogspot.com.

Y sin embargo se equivocan de cabo a rabo. No se es más productivo por el hecho de trabajar más horas. "En realidad, cuantas más horas trabajes peores resultados obtendrás", señala el portal. Así lo corrobora este estudio que nos dice que el exceso de trabajo no promueve la productividad, sino todo lo contrario (conclusión semejante a este otro informe sobre educación que confirma que a más horas de clase, menos rendimiento).

Resulta, entonces, contraproducente tratar de solucionar los problemas simplemente dedicándole horas y horas. Pretender compensar la pereza intelectual con la fuerza bruta da lugar a soluciones poco elegantes, poco eficientes. Con horas extras no arreglas los problemas, los agotas.

Y es que nadie toma decisiones brillantes cuando está cansado. Cuando uno trabaja en exceso y a un ritmo acelerado, cuando tienes muchas ocupaciones y estrés, pierdes la perspectiva de lo que realmente importa.

Francamente, trabajar de más no es para nada productivo. Los adictos al trabajo no sólo no son más productivos para la empresa, sino que además crean mal ambiente en sus relaciones con el resto de compañeros. Hacen que los que no calienten la silla se sientan incómodos por trabajar en un tiempo razonable.

"A la postre los workaholics se acaban convirtiendo en un problema para sus empresas. Crean más problemas que soluciones. Así que en lugar de trabajar duro, hazlo con inteligencia. Menos es más", puntualiza el blog.

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