17 Octubre 2010 Seguir en 
La economía continúa dando buenas noticias a la administración que encabeza la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. A punto tal que el ministro del ramo, Amado Boudou, tiene tiempo suficiente para criticar periodistas, cuestionar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, organizar peñas y hacer campaña.
Lástima que, con tantas actividades, no le quede tiempo siquiera para recibir el informe que las universidades nacionales elaboraron a su pedido respecto al funcionamiento del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Lo cierto es que la economía consolida la reactivación. Aunque ya algunos indicadores comienzan a dar cuenta de una leve desaceleración en el avance, en línea con las estimaciones de nivel de actividad para el año próximo.
La industria continúa mostrando un buen desempeño. El Estimador Mensual Industrial (EMI) que elabora el organismo estadístico estatal mostró una expansión del 10,1% en agosto, acumulando un crecimiento del 9,4% en lo que va del año. Algo menos optimistas son los resultados del Índice de Producción Industrial (IPI) de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Según esta fuente, el sector habría observado una recomposición del 5,9% en el mes, con lo que esta primera parte del año promediaría un avance del 8,7%.
Como ha ocurrido durante todo el año, la industria automotriz y la siderúrgica lideran el crecimiento del sector. Estos segmentos, que sufrieron un 2009 complicado, disfrutan ahora de la mejora en la demanda, tanto doméstica como brasileña. Durante los primeros ocho meses del año el rubro automotriz experimentó una variación positiva en el nivel de actividad del 49,8% según el Indec y 51,8% para FIEL. En el caso de la siderúrgica, el crecimiento fue del 31,9% y 28,9% según la fuente. También las textiles muestran una mejora significativa respecto al año pasado.
El boom del consumo parece estabilizarse. Después de la explosión en durables por las facilidades crediticias y el efecto Mundial, los consumidores parecen haber renovado sus stocks y reducido sus márgenes para el consumo con tarjetas de crédito.
La evolución de las ventas minoristas que elabora la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) parece convalidar esta hipótesis. Por tercer mes consecutivo, las ventas en cantidades crecieron a tasa decreciente en septiembre (4,1% frente al 11,9% de junio), mes en el cual los electrodomésticos dejaron de liderar la expansión. También las ventas de supermercados apuntan en este sentido. El crecimiento interanual corregido por inflación fue del 2,7% en agosto contra el 8,1% de junio.
Por su parte, la construcción continúa avanzando. En agosto, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), elaborado por el Indec, creció un 8,1% respecto de igual período del año pasado. En lo que va del año, la expansión ha sido del 9,3%.
Algunos indicios de desaceleración comienzan a plantearse. Sin embargo, la reactivación de la economía no está en peligro.
Para este año se espera que el ejercicio cierre con un crecimiento del producto del 8% y para el próximo año, que haya un avance del 5%.
Lástima que, con tantas actividades, no le quede tiempo siquiera para recibir el informe que las universidades nacionales elaboraron a su pedido respecto al funcionamiento del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Lo cierto es que la economía consolida la reactivación. Aunque ya algunos indicadores comienzan a dar cuenta de una leve desaceleración en el avance, en línea con las estimaciones de nivel de actividad para el año próximo.
La industria continúa mostrando un buen desempeño. El Estimador Mensual Industrial (EMI) que elabora el organismo estadístico estatal mostró una expansión del 10,1% en agosto, acumulando un crecimiento del 9,4% en lo que va del año. Algo menos optimistas son los resultados del Índice de Producción Industrial (IPI) de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Según esta fuente, el sector habría observado una recomposición del 5,9% en el mes, con lo que esta primera parte del año promediaría un avance del 8,7%.
Como ha ocurrido durante todo el año, la industria automotriz y la siderúrgica lideran el crecimiento del sector. Estos segmentos, que sufrieron un 2009 complicado, disfrutan ahora de la mejora en la demanda, tanto doméstica como brasileña. Durante los primeros ocho meses del año el rubro automotriz experimentó una variación positiva en el nivel de actividad del 49,8% según el Indec y 51,8% para FIEL. En el caso de la siderúrgica, el crecimiento fue del 31,9% y 28,9% según la fuente. También las textiles muestran una mejora significativa respecto al año pasado.
El boom del consumo parece estabilizarse. Después de la explosión en durables por las facilidades crediticias y el efecto Mundial, los consumidores parecen haber renovado sus stocks y reducido sus márgenes para el consumo con tarjetas de crédito.
La evolución de las ventas minoristas que elabora la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) parece convalidar esta hipótesis. Por tercer mes consecutivo, las ventas en cantidades crecieron a tasa decreciente en septiembre (4,1% frente al 11,9% de junio), mes en el cual los electrodomésticos dejaron de liderar la expansión. También las ventas de supermercados apuntan en este sentido. El crecimiento interanual corregido por inflación fue del 2,7% en agosto contra el 8,1% de junio.
Por su parte, la construcción continúa avanzando. En agosto, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), elaborado por el Indec, creció un 8,1% respecto de igual período del año pasado. En lo que va del año, la expansión ha sido del 9,3%.
Algunos indicios de desaceleración comienzan a plantearse. Sin embargo, la reactivación de la economía no está en peligro.
Para este año se espera que el ejercicio cierre con un crecimiento del producto del 8% y para el próximo año, que haya un avance del 5%.








