17 Septiembre 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional presentó ayer en el Congreso el proyecto para el presupuesto 2011 que, según analistas, incluye estimaciones razonables de crecimiento pero expectativas de inflación muy por debajo de las que estiman las consultoras privadas. Francisco Prack, economista del grupo SBS, opinó que el presupuesto "va a estar seguido de polémicas porque tiene una subestimación importante de inflación, lo que permite que luego la recaudación supere a lo presupuestado y da paso a la discrecionalidad".
"Con un Congreso sin mayoría oficial, habrá que negociar tema por tema. Los números de crecimiento y de tipo de cambio me parecen razonablemente consistentes, pero una tasa de inflación del 8,9% seguro que es inconsistente con la inercia inflacionaria que trae el país", remarcó.
"El proyecto no aporta valor significativo para el mercado, es un presupuesto que no trae novedad por el lado de la solvencia fiscal y del pago de deuda", añadió.
Por su parte, Miguel Kiguel, economista de la consultora Ecoviews, sostuvo que el crecimiento estimado por el presupuesto es bastante cercano a lo que se puede esperar, y opinó que tal vez haya medio punto de diferencia con la realidad. "Nosotros habíamos estimado un 4,5% de crecimiento en la economía para el 2011. Lo que no le cree nadie es el número de inflación, ellos dijeron un 8,9%, y la inflación real que esperamos es de por lo menos 25% para el año que viene".
Sabrina Corujo, de la consultora Portfolio Personal, fue contundente: "los números se están subestimando, pero no sorprende".
"La inclusión del fondo de desendeudamiento en el presupuesto es positivo para el mercado de bonos y le podría hacer bien. Pero la discusión es otra: si es que corresponde o no usar reservas para pagar deuda", observó Corujo. El economista y diputado opositor Claudio Lozano sostuvo que, debido a que el Gobierno "no está haciendo nada de lo que hay que hacer para dotar de solidez al esquema de financiamiento del sector público, es que efectivamente tiene que apelar una vez más al uso de reservas para pagar deuda". (Reuter)
"Con un Congreso sin mayoría oficial, habrá que negociar tema por tema. Los números de crecimiento y de tipo de cambio me parecen razonablemente consistentes, pero una tasa de inflación del 8,9% seguro que es inconsistente con la inercia inflacionaria que trae el país", remarcó.
"El proyecto no aporta valor significativo para el mercado, es un presupuesto que no trae novedad por el lado de la solvencia fiscal y del pago de deuda", añadió.
Por su parte, Miguel Kiguel, economista de la consultora Ecoviews, sostuvo que el crecimiento estimado por el presupuesto es bastante cercano a lo que se puede esperar, y opinó que tal vez haya medio punto de diferencia con la realidad. "Nosotros habíamos estimado un 4,5% de crecimiento en la economía para el 2011. Lo que no le cree nadie es el número de inflación, ellos dijeron un 8,9%, y la inflación real que esperamos es de por lo menos 25% para el año que viene".
Sabrina Corujo, de la consultora Portfolio Personal, fue contundente: "los números se están subestimando, pero no sorprende".
"La inclusión del fondo de desendeudamiento en el presupuesto es positivo para el mercado de bonos y le podría hacer bien. Pero la discusión es otra: si es que corresponde o no usar reservas para pagar deuda", observó Corujo. El economista y diputado opositor Claudio Lozano sostuvo que, debido a que el Gobierno "no está haciendo nada de lo que hay que hacer para dotar de solidez al esquema de financiamiento del sector público, es que efectivamente tiene que apelar una vez más al uso de reservas para pagar deuda". (Reuter)









