China ya es la segunda potencia económica

El gigante asiático desplazó a Japón del casillero dos y sólo es superado en la medición de mayores PBI mundiales por Estados Unidos. El país nipón no pudo soportar la presión de crecimiento a tasas "chinas" de su competidor. Fortalezas y debilidades.

MAS INMENSO QUE NUNCA. Pekín es una muestra de la grandeza de China, que se trasladó a lo económico.
MAS INMENSO QUE NUNCA. Pekín es una muestra de la grandeza de China, que se trasladó a lo económico.
17 Agosto 2010
TOKIO/PEKIN.- China se convirtió en la segunda economía del planeta en el segundo trimestre de 2010 en detrimento de Japón, que sufrió una desaceleración más brusca que lo esperado en su crecimiento, lo que da una nueva señal de alerta para la reactivación mundial.

El gobierno japonés reconoció que el PBI nominal de China fue superior al de Japón en el segundo trimestre (abril a junio): U$S 1,337 billones contra U$S 1,288 billones respectivamente, según las conversiones oficiales.

Sin embargo, en el conjunto de los seis primeros meses del año, el PBI de Japón fue de U$S 2,578 billones, contra U$S 2,532 el de China en el mismo perÍodo.

En el segundo trimestre, la economía japonesa sufrió un retroceso del consumo interno que ponen de manifiesto un estancamiento en la reactivación. En términos interanuales, el PBI aumentó solamente un 0,4% en el segundo trimestre, en muy fuerte retroceso respecto al 4,4% del trimestre anterior y significativamente por debajo de la previsión del 2,3% pronosticada por los economistas entrevistados por la agencia financiera Dow Jones Newswires.

De esta forma, después de tres décadas de un crecimiento espectacular, China acaba de destronar a Japón. Los nipones, número dos por detrás de Estados Unidos durante más de 40 años, no pudieron competir con el 10% de crecimiento chino aun en tiempos de crisis. La economía japonesa sigue sumida en el estancamiento, mientras el producto interno bruto (PBI) chino se dispara. El histórico cambio en el ranking de las economías más poderosas del mundo estaba ya previsto por los expertos, pero no deja de tener un gran valor simbólico en el ascenso de China como potencia económica global.

Antes, el nuevo gigante asiático ya había destronado a Alemania como primer exportador del mundo. El país cuenta con las mayores reservas de divisas del globo, unos U$S 2,45 billones, y los consumidores chinos compran ya ahora más automóviles que los norteamericanos.

Asimismo, el gobierno de Pekín no es sólo el principal acreedor de EEUU, fuertemente endeudado, sino que exige desde ya tener más peso en cuestiones de política económica y financiera.

Mientras Japón debe hacer frente a la saturación de su mercado y al envejecimiento de su sociedad, China sigue contando con un gran potencial de crecimiento: la modernización sigue llevando a millones de personas a las ciudades. El estándar de vida puede continuar mejorando.

Si se tiene en cuenta la población de 1.300 millones de chinos, los ingresos per cápita del país son apenas una décima parte de los de Estados Unidos o de Japón, al nivel de naciones como Argelia o El Salvador.

"Esperamos que los ingresos privados suban de forma sostenida", señala la experta Jinny Yan del Standard Chartered Bank. "Pero serán necesarias varias décadas para que el per cápita alcance el nivel del de los países industrializados", añadió. El ascenso de China no conlleva sin embargo obligatoriamente el descenso de Japón. La economía nipona sigue creciendo. La ventaja tecnológica en sectores como el automotor, el electrónico o el de las maquinarias es aún inmensa, aunque irá retrocediendo de forma más rápida de lo que los propios japoneses desean.

China, por su parte, no ha podido hasta ahora estimular la demanda interna. Y todavía existe el peligro de activos tóxicos ocultos en el sistema bancario. "La economía china sigue estando desequilibrada: continúa basándose demasiado en las exportaciones y las inversiones", advirtió por ello el economista Ben Simpfendorfer, del Royal Bank of Scotland.

"China impulsa el crecimiento mundial, pero existe el riesgo de que su economía empiece a ralentizarse de forma abrupta debido a los desequilibrios", añadió. "Y como segunda economía del mundo, China es simplemente demasiado grande para ser rescatada por el FMI u otras instituciones", concluyó. (AFP-NA-DPA)

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