España y Portugal tendrán que ajustarse más el cinturón en 2011

Los líderes regionales pidieron a ambas naciones que reprogramen sus planes económicos, en vistas a sus profundos problemas financieros.

16 Junio 2010
MADRID/ATENAS/BRUSELAS.- La Comisión Europea pidió ayer a España y Portugal que apliquen más medidas de ajuste para 2011, mientras que Grecia respondió con indignación a la decisión de la agencia calificadora Moody?s de rebajar los bonos soberanos del país a la categoría de "basura". "Es un golpe bajo", dijeron desde el Banco Central de Grecia. Moody?s redujo la calificación de los bonos cuatro escalones, de "A3" a "Ba1", lo cual implica un riesgo mucho mayor para los inversores que los compren.

A pesar de que Bruselas validó el ajuste adoptado por España para este año, ahora solicitó que concrete, para 2011, otro recorte del gasto equivalente al 1,75% del PBI. "Fue tras un análisis minucioso de las cuentas públicas españolas", explicó ayer el comisario de Economía de la UE, Olli Rehn. Acotó que serán necesarios nuevos esfuerzos para que España pueda cumplir con el objetivo de reducir el déficit al 6% a fines de 2011. España colocó ayer 5.168 millones de euros en letras a 12 y 18 meses, en una subasta en la que se alcanzó el objetivo mínimo del Tesoro, pero en la que se elevó la tasa de interés.

Además de España, también Portugal deberá apretarse más el cinturón para 2011. Ambas economías ibéricas corren el riesgo de que sus abultados déficit públicos se conviertan en un mal crónico, hipotecando la estabilidad del resto de la eurozona, que en 2011 admitirá a su socio número 17, Estonia. En este sentido, la evaluación que ha hecho ayer Bruselas sobre las medidas de ajuste de España no constituyen una gran sorpresa.

El plan de ajuste aprobado por España pretende reducir el déficit un 0,5% adicional en 2010 (5.000 millones de euros), y un 1% para 2011 (10.000 millones de euros).

Entre las medidas de ajuste aprobadas en mayo pasado en el Congreso, por un solo voto, figura el recorte del sueldo de los funcionarios (entre un 5% y un 7%), la congelación de pensiones, a excepción de las mínimas, y la supresión de ayudas a la natalidad, entre otras.

En cuanto a Grecia, la Comisión Europea despejó desde Bruselas cualquier duda sobre la situación financiera del país, que tiene una economía altamente endeudada. El programa de ahorro presentado por Atenas es "sólido y creíble", dijo un portavoz de la comisión en Bruselas. "No vemos ningún cambio de la situación", añadió.

En tanto, el viceprimer ministro chino, Zhang Dejang, y su homólogo griego Theodoros Pangalos, suscribieron ayer en Atenas una serie de acuerdos comerciales. Fuentes oficiales confían en que China invertirá en el futuro más en Grecia, convirtiéndola en un centro de distribución de sus exportaciones al resto de Europa.

Por otra parte, la preocupación por una posible bancarrota de las cuentas estatales en Grecia llevó a muchos inversores locales a colocar su dinero en el extranjero y así, en los primeros cuatro meses, se han fugado 18.500 millones de euros (U$S 22.700 millones). El dinero va principalmente a Chipre y al Reino Unido, donde los griegos más acaudalados han ido comprando inmuebles en los últimos meses, sobre todo en Londres y alrededores. (DPA)

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