13 Junio 2010 Seguir en 
El ex ministro de Economía Roque Fernández aseguró que las limitaciones que acaba de imponer el Banco Central para la compra de dólares son una mala señal. "Si una parte de la demanda queda insatisfecha se abrirá un mercado paralelo que no es bueno, repercute en la tasa de interés y en toda la economía", dijo el economista de la Universidad del CEMA, en una entrevista publicada por el diario "Ambito Financiero".
"Yo soy partidario de que mejor sería acomodar el tipo de cambio. Si hay expectativas de que el tipo de cambio está atrasado, casualmente la gran ventaja que tiene un sistema como el que desarrolló la Argentina es que no está atado de manos. Si se devalúa diez centavos por mes puede acompañar la evolución de los precios internos y no generar expectativas de una devaluación futura y atraso cambiario", remarcó.
Sostuvo que antes había un dólar paralelo, pero de operaciones grandes que se hacían en el extranjero y calculaban un dólar equivalente en Nueva York con respecto al de Argentina. "Pero si empezamos a comprar dólares negros en la calle San Martín, ya es otra cosa. Acá hay miedo de que cualquier cambio en la política monetaria repercuta sobre la inflación que ya es un problema. Pero la inflación viene en verdad por la demanda agregada estimulada por el gasto", concluyó Fernández.
"Yo soy partidario de que mejor sería acomodar el tipo de cambio. Si hay expectativas de que el tipo de cambio está atrasado, casualmente la gran ventaja que tiene un sistema como el que desarrolló la Argentina es que no está atado de manos. Si se devalúa diez centavos por mes puede acompañar la evolución de los precios internos y no generar expectativas de una devaluación futura y atraso cambiario", remarcó.
Sostuvo que antes había un dólar paralelo, pero de operaciones grandes que se hacían en el extranjero y calculaban un dólar equivalente en Nueva York con respecto al de Argentina. "Pero si empezamos a comprar dólares negros en la calle San Martín, ya es otra cosa. Acá hay miedo de que cualquier cambio en la política monetaria repercuta sobre la inflación que ya es un problema. Pero la inflación viene en verdad por la demanda agregada estimulada por el gasto", concluyó Fernández.








