08 Junio 2010 Seguir en 
BERLIN.- La coalición de gobierno alemana, encabezada por Angela Merkel, presentó ayer en Berlín el mayor paquete de ahorro de la historia de la República Federal, con el que pretende reducir el gasto público en 80.000 millones de euros (95.000 millones de dólares) hasta 2014.
De acuerdo con los planes del gobierno, los recortes afectarán sobre todo las prestaciones sociales. Los desempleados dejarán de percibir una serie de extras, lo mismo que los aportes jubilatorios, lo que redundará en un ahorro aproximado de 2.000 millones de euros (2.400 millones de dólares) al año.
Las subvenciones por hijos se recortará, al modificarse a la baja el porcentaje del ingreso sobre el que se calcula, y se eliminará por completo para los desempleados. Este grupo es así el más afectado por las medidas, pues tendrá que pagar por prestaciones de las que hasta ahora disponía. Con esa medida, el gobierno busca estimular la aceptación de empleos. También se eliminarán, entre otros extras, los suplementos por costos de calefacción.
Los recortes proyectados afectan a los empleados públicos, cuyo número deberá disminuir en al menos 15.000 personas. Los actuales 280.000 empleados del Estado deberán prepararse además para un recorte del 2,5% en sus remuneraciones, que se instrumentará mediante la eliminación del aumento en el suplemento de Navidad de 2011.
Tras los anuncios, los sindicatos alemanes prometieron una ola de protestas. La primera acción es una manifestación de carácter nacional programada para el 20 de junio.
En total, el gobierno prevé para el presupuesto de 2011 ahorros de 11.200 millones de euros (13.200 millones de dólares), y unos 80.000 millones de euros (95.000 millones de dólares) hasta 2014. Según Merkel, lo que se busca con el programa es cubrir los grandes huecos que hay en el sistema financiero, con la participación tanto de la economía como del área social.
Mediante la nueva política se trata sobre todo de generar empleos para los 2,2 millones de alemanes que viven del seguro de desempleo y están en condiciones de trabajar, agregó. (DPA)
De acuerdo con los planes del gobierno, los recortes afectarán sobre todo las prestaciones sociales. Los desempleados dejarán de percibir una serie de extras, lo mismo que los aportes jubilatorios, lo que redundará en un ahorro aproximado de 2.000 millones de euros (2.400 millones de dólares) al año.
Las subvenciones por hijos se recortará, al modificarse a la baja el porcentaje del ingreso sobre el que se calcula, y se eliminará por completo para los desempleados. Este grupo es así el más afectado por las medidas, pues tendrá que pagar por prestaciones de las que hasta ahora disponía. Con esa medida, el gobierno busca estimular la aceptación de empleos. También se eliminarán, entre otros extras, los suplementos por costos de calefacción.
Los recortes proyectados afectan a los empleados públicos, cuyo número deberá disminuir en al menos 15.000 personas. Los actuales 280.000 empleados del Estado deberán prepararse además para un recorte del 2,5% en sus remuneraciones, que se instrumentará mediante la eliminación del aumento en el suplemento de Navidad de 2011.
Tras los anuncios, los sindicatos alemanes prometieron una ola de protestas. La primera acción es una manifestación de carácter nacional programada para el 20 de junio.
En total, el gobierno prevé para el presupuesto de 2011 ahorros de 11.200 millones de euros (13.200 millones de dólares), y unos 80.000 millones de euros (95.000 millones de dólares) hasta 2014. Según Merkel, lo que se busca con el programa es cubrir los grandes huecos que hay en el sistema financiero, con la participación tanto de la economía como del área social.
Mediante la nueva política se trata sobre todo de generar empleos para los 2,2 millones de alemanes que viven del seguro de desempleo y están en condiciones de trabajar, agregó. (DPA)







