20 Mayo 2010 Seguir en 
El economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Daniel Artana, no observa un panorama desalentador para la economía de la Argentina, pero sí cuestiona que la actual administración aplique una política de fuerte expansión del gasto público y que no se tomen medidas de control de la inflación.
Artana estuvo en nuestra provincia invitado por la Fundación del Tucumán, donde ofició de orador en un almuerzo con empresarios organizado por la institución. En una visita que realizó a LA GACETA, el economista habló de los problemas que observa puede dejar el kirchnerismo al futuro gobierno.
"En la Argentina la cuestión inflacionaria está complicada, aunque no fuera de control. Nuestras mediciones dieron como resultado una desaceleración en los precios leve en abril y proyectamos una inflación anual del 24%. El problema en el país es que todo es expansivo en la economía menos el tipo de cambio. Es expansiva la política fiscal, de una manera imprudente, ya que la lógica keynesiana que se aplicó el año pasado estuvo bien porque estábamos en recesión, pero el Gobierno gasta durante la recuperación, en tiempos de crecimiento y en recesión. Ya no se trata de un argumento keynesiano. Esto es política fiscal populista barata. No hay lógica keynesiana ni nada", cuestionó.
Según Artana, la política monetaria también es groseramente expansiva. "Después tenemos la política salarial, que venía relativamente neutra, con subas del 23% o del 25%, pero se cerró un 35% de alza con el gremio de la alimentación y habrá que ver cómo repercute en otros sindicatos. Comercio, que es muy importante, ya está pidiendo un 45%. Con esto tenemos otro riesgo inflacionario alto. Lo único que mantiene agarrada la inflación es el tipo de cambio", añadió.
El líder de FIEL consideró que la inflación y la falta de un tipo de cambio razonable son dos de las herencias que este gobierno dejará al que asuma en 2011. "Otra herencia que se dejará es la necesidad de un ajuste fiscal de 4 puntos del PBI, porque se va a terminar con un déficit fiscal. También hay una distorsión de precios relativos monumental y el caso testigo más importante es el de las tarifas. Todos son manejables, desde el punto de vista económico, pero hay que ver qué se hará desde la política", concluyó.
Artana estuvo en nuestra provincia invitado por la Fundación del Tucumán, donde ofició de orador en un almuerzo con empresarios organizado por la institución. En una visita que realizó a LA GACETA, el economista habló de los problemas que observa puede dejar el kirchnerismo al futuro gobierno.
"En la Argentina la cuestión inflacionaria está complicada, aunque no fuera de control. Nuestras mediciones dieron como resultado una desaceleración en los precios leve en abril y proyectamos una inflación anual del 24%. El problema en el país es que todo es expansivo en la economía menos el tipo de cambio. Es expansiva la política fiscal, de una manera imprudente, ya que la lógica keynesiana que se aplicó el año pasado estuvo bien porque estábamos en recesión, pero el Gobierno gasta durante la recuperación, en tiempos de crecimiento y en recesión. Ya no se trata de un argumento keynesiano. Esto es política fiscal populista barata. No hay lógica keynesiana ni nada", cuestionó.
Según Artana, la política monetaria también es groseramente expansiva. "Después tenemos la política salarial, que venía relativamente neutra, con subas del 23% o del 25%, pero se cerró un 35% de alza con el gremio de la alimentación y habrá que ver cómo repercute en otros sindicatos. Comercio, que es muy importante, ya está pidiendo un 45%. Con esto tenemos otro riesgo inflacionario alto. Lo único que mantiene agarrada la inflación es el tipo de cambio", añadió.
El líder de FIEL consideró que la inflación y la falta de un tipo de cambio razonable son dos de las herencias que este gobierno dejará al que asuma en 2011. "Otra herencia que se dejará es la necesidad de un ajuste fiscal de 4 puntos del PBI, porque se va a terminar con un déficit fiscal. También hay una distorsión de precios relativos monumental y el caso testigo más importante es el de las tarifas. Todos son manejables, desde el punto de vista económico, pero hay que ver qué se hará desde la política", concluyó.







