20 Mayo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro del Interior, Florencio Randazzo, insistió en que el Gobierno no cerró las importaciones de alimentos, pero advirtió que defenderá el desarrollo de la industria nacional y el trabajo de los argentinos en caso de dumping. "Estamos adheridos a la Organización Mundial del Comercio; eso establece reglas de juego que tenemos que cumplir", justificó ante los cuestionamientos de la Unión Europea y de Brasil por las posibles trabas a las importaciones. "Lo importante es que la Argentina no ha cerrado sus importaciones, pero también lo importante es que la Argentina va a defender el desarrollo de la industria nacional y el trabajo de los argentinos", sostuvo. "Muchas veces hay algún tipo de dificultad en eso, producto de que hay países que exportan a otros países con dumping y con subsidios, y nosotros en ese caso tenemos que ser muy inteligentes y respetar esas normas establecidas en el comercio", manifestó. Agregó que el Gobierno también tiene que "defender fundamentalmente el desarrollo de la industria nacional, el trabajo de los argentinos, entonces no hay que dramatizar sobre ese tipo de situaciones y conflictos que a veces se dan entre países, que defienden sus propios intereses".
"Hay que armonizar los intereses teniendo en cuenta finalmente qué es lo importante y qué es lo accesorio", completó.
El lunes pasado, en la Cumbre América Latina-Unión Europea desarrollada en Madrid, la presidenta Cristina Kirchner negó que hayan existido restricciones a las importaciones de alimentos, aunque reconoció que hay intereses comerciales de un lado y del otro. Desde el sector empresario se admitió que las restricciones al ingreso de productos alimenticios no perecederos del exterior fueron dispuestas por "órdenes verbales" del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Empresarios de Brasil protestaron porque seis camiones procedentes de ese país fueron retenidos tres días en la frontera Uruguayana-Paso de los Libres, aunque finalmente fueron liberados. (DyN)
"Hay que armonizar los intereses teniendo en cuenta finalmente qué es lo importante y qué es lo accesorio", completó.
El lunes pasado, en la Cumbre América Latina-Unión Europea desarrollada en Madrid, la presidenta Cristina Kirchner negó que hayan existido restricciones a las importaciones de alimentos, aunque reconoció que hay intereses comerciales de un lado y del otro. Desde el sector empresario se admitió que las restricciones al ingreso de productos alimenticios no perecederos del exterior fueron dispuestas por "órdenes verbales" del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Empresarios de Brasil protestaron porque seis camiones procedentes de ese país fueron retenidos tres días en la frontera Uruguayana-Paso de los Libres, aunque finalmente fueron liberados. (DyN)
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