08 Mayo 2010 Seguir en 
MEXICO.- La crisis de deuda de Grecia ha castigado a los activos de Latinoamérica, pero el desplome en precios no sería algo tan malo si amortigua el esperado golpe de una eventual alza en las tasas de interés en el mundo desarrollado. Los temores por la situación fiscal de Grecia están llevando a los inversores a buscar activos más seguros y están causando el hundimiento de las Bolsas y los mercados cambiarios desde México hasta Argentina, considerados de mayor riesgo y propensos a la especulación.
Los instrumentos de la región habían resurgido en los últimos meses antes de la crisis en Grecia, y algunos analistas habían advertido que las ganancias estaban inflando una burbuja que pondría a los países emergentes en riesgo cuando la Reserva Federal (FED) de EEUU decida subir sus tasas.
Las tasas de interés más altas en países desarrollados atraen a los inversores y suelen quitar flujos de dinero de los mercados emergentes. Algunos funcionarios creen que esta caída en los mercados es un alivio y moderaría el impacto potencialmente brutal que desatarían los países industrializados al retirar sus estímulos fiscales y monetarios. "Creo que ese proceso de limpieza va a favorecer la estabilidad de nuestro mercado hacia adelante", dijo el jefe del banco central mexicano, Agustín Carstens.
La principal preocupación es que Estados Unidos finalmente eleve sus tasas de interés en el cuarto trimestre, como piensa una mayoría del mercado. Pero esta semana se sumaron temores de que el plan de rescate a Grecia no sea suficiente para evitar una crisis mayor en toda Europa. "Esto (la caída) debería dejar a los mercados emergentes con menor riesgo de fuga de capitales cuando la política monetaria en EEUU comience a endurecerse", dijo Nick Chamie, jefe de mercados emergentes del Royal Bank of Canada (RBC), en Toronto. "La opción es que si esto no hubiera ocurrido ahora, tendría que ocurrir más tarde de cualquier manera", agregó.
"Esto (la caída) podría ayudarte para cuando alguien ajuste" las tasas, dijo Alonso Cervera, economista jefe para América Latina en Credit Suisse. "Pero el hecho de que el ajuste esté por venir debido a esta situación tan tensa en Europa no es buena noticia para nadie", agregó. Al menos, a diferencia de otros años, la situación fiscal de América latina hoy luce mucho más sólida que incluso la de algunos de los países europeos.
Los instrumentos de la región habían resurgido en los últimos meses antes de la crisis en Grecia, y algunos analistas habían advertido que las ganancias estaban inflando una burbuja que pondría a los países emergentes en riesgo cuando la Reserva Federal (FED) de EEUU decida subir sus tasas.
Las tasas de interés más altas en países desarrollados atraen a los inversores y suelen quitar flujos de dinero de los mercados emergentes. Algunos funcionarios creen que esta caída en los mercados es un alivio y moderaría el impacto potencialmente brutal que desatarían los países industrializados al retirar sus estímulos fiscales y monetarios. "Creo que ese proceso de limpieza va a favorecer la estabilidad de nuestro mercado hacia adelante", dijo el jefe del banco central mexicano, Agustín Carstens.
La principal preocupación es que Estados Unidos finalmente eleve sus tasas de interés en el cuarto trimestre, como piensa una mayoría del mercado. Pero esta semana se sumaron temores de que el plan de rescate a Grecia no sea suficiente para evitar una crisis mayor en toda Europa. "Esto (la caída) debería dejar a los mercados emergentes con menor riesgo de fuga de capitales cuando la política monetaria en EEUU comience a endurecerse", dijo Nick Chamie, jefe de mercados emergentes del Royal Bank of Canada (RBC), en Toronto. "La opción es que si esto no hubiera ocurrido ahora, tendría que ocurrir más tarde de cualquier manera", agregó.
"Esto (la caída) podría ayudarte para cuando alguien ajuste" las tasas, dijo Alonso Cervera, economista jefe para América Latina en Credit Suisse. "Pero el hecho de que el ajuste esté por venir debido a esta situación tan tensa en Europa no es buena noticia para nadie", agregó. Al menos, a diferencia de otros años, la situación fiscal de América latina hoy luce mucho más sólida que incluso la de algunos de los países europeos.









