07 Febrero 2010 Seguir en 
La madrugada de ayer arrancó con sorpresas para los tucumanos en los surtidores, que al despertar descubrieron que dos de las marcas líderes del mercado aumentaron en $ 0,20 por litro los precios de los combustibles premium. El nuevo reajuste en los valores del gasoil y la nafta de alta gama se suma a una serie de incrementos graduales que se produjeron durante el año pasado en el sector.
El litro de la nafta premium de las marcas YPF y Refinor se encarecieron $ 0,20 en la madrugada de ayer, al pasar de $ 3,95 a $ 4,15 el litro, lo que marca una suba del 5%. A su vez, la firma YPF extendió el reajuste de los precios a su gasoil de máxima calidad, el Euro diesel, que costaba $ 3,55 por litro y ahora vale $ 3,75, lo que implica un incremento del 5,6% en el precio del combustible.
La suba de precios afectó sólo a los combustibles premium, ya que ambas firmas mantuvieron el valor de la nafta súper en $ 3,65 por litro, mientras que el litro de gasoil continúa en $ 2,94.
En el caso de YPF, la compañía ya había ajustado los precios en Capital Federal el viernes y la suba no tardó en llegar a nuestra provincia. La firma justificó el incremento por la fuerte transferencia de demanda, es decir que la marca tuvo que acomodar los precios más cerca de los valores que maneja la competencia, ya que en el mercado el consumo de la nafta Fangio XXI y del gasoil Euro Diesel venía aumentando con fuerza, lo que amenazaba con complicar la producción de la petrolera.
Con su nafta premium, YPF tiene el 58% del mercado en Argentina en la actualidad, mientras que la empresa Shell alcanza el 21,4%, Esso el 11,1% y Petrobras el 7,9%. Al ser YPF la firma petrolera más importante del país, es muy probable que el ajuste de precios en los combustibles de alta gama no demore en trasladarse a los surtidores de las otras marcas que operan en nuestra provincia. Este último incremento en los precios de los combustibles se produce en el marco de un reajuste gradual que se viene produciendo en todo el país desde 2009, cuando el proceso inflacionario marcó una suba interanual del 11,4% en el caso de las naftas premium, del 27,1% para las naftas súper y del 25 % para el gasoil con respecto al año anterior, según lo consignó un estudio de la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES).
Estas cifras indican que, a excepción de la nafta más cara (que concentra sólo un 5% del mercado), el resto de los combustibles subieron por encima de la inflación real de 2009, estimada en cerca del 15% por el consenso de los economistas.
El litro de la nafta premium de las marcas YPF y Refinor se encarecieron $ 0,20 en la madrugada de ayer, al pasar de $ 3,95 a $ 4,15 el litro, lo que marca una suba del 5%. A su vez, la firma YPF extendió el reajuste de los precios a su gasoil de máxima calidad, el Euro diesel, que costaba $ 3,55 por litro y ahora vale $ 3,75, lo que implica un incremento del 5,6% en el precio del combustible.
La suba de precios afectó sólo a los combustibles premium, ya que ambas firmas mantuvieron el valor de la nafta súper en $ 3,65 por litro, mientras que el litro de gasoil continúa en $ 2,94.
En el caso de YPF, la compañía ya había ajustado los precios en Capital Federal el viernes y la suba no tardó en llegar a nuestra provincia. La firma justificó el incremento por la fuerte transferencia de demanda, es decir que la marca tuvo que acomodar los precios más cerca de los valores que maneja la competencia, ya que en el mercado el consumo de la nafta Fangio XXI y del gasoil Euro Diesel venía aumentando con fuerza, lo que amenazaba con complicar la producción de la petrolera.
Con su nafta premium, YPF tiene el 58% del mercado en Argentina en la actualidad, mientras que la empresa Shell alcanza el 21,4%, Esso el 11,1% y Petrobras el 7,9%. Al ser YPF la firma petrolera más importante del país, es muy probable que el ajuste de precios en los combustibles de alta gama no demore en trasladarse a los surtidores de las otras marcas que operan en nuestra provincia. Este último incremento en los precios de los combustibles se produce en el marco de un reajuste gradual que se viene produciendo en todo el país desde 2009, cuando el proceso inflacionario marcó una suba interanual del 11,4% en el caso de las naftas premium, del 27,1% para las naftas súper y del 25 % para el gasoil con respecto al año anterior, según lo consignó un estudio de la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES).
Estas cifras indican que, a excepción de la nafta más cara (que concentra sólo un 5% del mercado), el resto de los combustibles subieron por encima de la inflación real de 2009, estimada en cerca del 15% por el consenso de los economistas.
Seguidilla de incrementos
Asado mas caro.- El año arrancó con subas de entre un 20% y un 40% en el precio de la carne vacuna. Actualmente, los cortes más económicos cuestan alrededor de $ 20 el kilo, mientras que los cortes especiales como el lomo, la picana y el filet se ubican en $ 33,90 por kilo en las carnicerías de primera línea. Los motivos del incremento de los productos carneos son varios: el mal estado de los campos por el efecto de las sequías y la merma en el stock ganadero por la matanza de vientres, entre otros.
Pescado por las nubes.- A partir de la segunda semana de enero en las pescaderías se comenzaron a percibir aumentos en los precios de los pescados, principalmente los de mar, que se encarecieron hasta un 25%. La merluza pasó de costar $ 16 a $ 20 el kilo, mientras que el kilo de calamar valía $ 20 y actualmente está a $ 25, a su vez el Atún subió de $ 18 a $ 22, también el kilo.
Suba en lácteos y quesos.- El lunes la leche y los productos lácteos registraron un aumento de entre un 5% y un 15%, según la marca y el producto. Mientras que la leche subió entre un 4% y un 10%, dependiendo su procedencia, en los productos lácteos, la suba no se aplicó bruscamente, sino que se fue aplicando de manera progresiva desde mediados de diciembre. En la última semana de enero comprar un kilo de queso clase tybo de una marca intermedia costaba $ 19,99 y ahora cuesta $ 23,10; el cuartirolo (foto) costaba $ 16,75 por kilo, pero desde ahora se lo paga a $ 17,75. Por último el queso cremoso costaba $ 15,99 y ahora se lo consigue desde $ 16,60.







