Cristina ratificó que pagará deudas con reservas

La Presidenta admitió, por primera vez, que la conformación del Fondo del Bicentenario deberá ser discutida en el Congreso de la Nación.

SATISFECHA. Cristina Kirchner se mostró conforme con que haya concluido una crisis institucional que se prolongó por más de un mes.  NA
SATISFECHA. Cristina Kirchner se mostró conforme con que haya concluido una crisis institucional que se prolongó por más de un mes. NA
04 Febrero 2010
BUENOS AIRES.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner defendió la constitución del denominado "Fondo del Bicentenario" con parte de las reservas del Banco Central, por entender que al dar previsibilidad en la capacidad de pago del país "va a servir al Estado Nacional, a los estados provinciales y a la actividad privada". Además, la mandataria firmó ayer el decreto de remoción de Martín Redrado como presidente del Banco Central y nombró en su lugar a la economista heterodoxa Mercedes Marcó del Pont, hasta ahora jefa del Banco Nación, con lo que puso fin a una crisis institucional que se prolongó casi un mes.

Para hacer el anuncio, la Presidenta convocó a la prensa a la Casa Rosada y tras un prolongado discurso permitió sólo cinco preguntas de los periodistas, con algunos de los cuales reiteró el tono crítico y aleccionador ya utilizado en su primera conferencia del año.

Durante su alocución, la jefa de Estado fustigó a la oposición por entender que obstaculizó la conformación del Fondo del Bicentenario, pese a que, al momento de su anuncio, en los primeros días de diciembre de 2009, "el mundo económico reaccionó muy bien, con una suba en los títulos, una baja más que importante en el riesgo país y una reducción en las tasas de interés". Recordó también que el índice Merval "batió récords que nunca había conocido" en su cotización. "No hay mejor tester que la reacción de los mercados", señaló en defensa del Fondo, para agregar que el respaldo que representaría esa iniciativa a la capacidad de pago del país, "no hay que ser economista, ni presidente ni legislador" para darse cuenta de ello. La mención de la Presidenta a los estados provinciales coincide con las expresiones de apoyo de varios gobernadores, que esperan que de esa manera se liberen fondos para atender sus déficits.

La Presidenta consideró que "el comportamiento de la oposición respecto del Fondo del Bicentenario creó un escenario para dificultar el canje". También se quejó porque la discusión política y judicial generada por la remoción de Redrado generó un desgaste institucional, que le hizo "mal al país, incluso, en su imagen en el exterior". Además, la jefa de Estado afirmó que nunca pretendió tener un "papel supremo sobre las instituciones", luego del consejo favorable de la Comisión Bicameral sobre la remoción de Redrado del Central. La jefa de Estado cuestionó el "excesivo ritualismo" que hay en la Argentina, supuestamente en alusión al cumplimiento de los pasos legales, y culpó a la oposición y a la Justicia de obligarla a demorar casi un mes el despido de Redrado. Ratificó, además, que la remoción del funcionario -a través del decreto 189- fue por "mala conducta e incumplimiento de los deberes de funcionario público", por lo cual ahora la disputa continuará en la Justicia.

También justificó su intención de remover a Redrado mediante un decreto, y aseguró: "las Cámaras no habían conformado sus comisiones como era obligación del Poder Legislativo" y aseguró que tuvo que encargarse de convocar al Congreso, y señaló: "tanto correr para llegar al mismo lado".

Además, la jefa de Estado admitió que el Fondo del Bicentenario deberá ser discutido en el Parlamento y se quejó de que la oposición cada vez que está en desacuerdo con algo va a la Justicia a presentar un recurso de amparo.

"Ayer (por el martes) hicimos lo que ya estaba hecho hace un mes", se quejó Cristina, en alusión a que la Comisión Bicameral finalmente terminó aconsejando la remoción, con el voto en ese sentido del vicepresidente Julio Cobos y del diputado oficialista Gustavo Marconato, y la oposición de Alfonso Prat Gay. El desencadenante de la remoción de Redrado fue su rechazo a que se utilizaran reservas para garantizar el pago de deudas.

Posteriormente, Cristina Kirchner advirtió que el Gobierno no permitirá la constitución de "ningún monopolio" en materia de telecomunicaciones, aunque aclaró que será el Congreso el que resuelva el debate alrededor de Telecom Argentina y Telefónica. (DyN-NA)

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