La Providencia inició la zafra 2009

En la fábrica de Río Seco se realizó el acto de inauguración de la temporada productiva. En el ingenio que pertenece al grupo Arcor se prevé una producción de azúcar similar a la que obtuvo el año pasado. Otros inicios.

ACTO DE APERTURA. La ceremonia se realizó en el canchón del ingenio.  LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
ACTO DE APERTURA. La ceremonia se realizó en el canchón del ingenio. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
09 Mayo 2009
CONCEPCION.- En el ingenio La Providencia, de Río Seco, se concretó ayer el acto simbólico de inicio de la zafra 2009. La ceremonia se llevó a cabo en medio de un estado de preocupación por parte de los cañeros, jaqueados por el bajo precio del azúcar. En la planta fabril, del grupo Arcor, se prevé poner el lunes en marcha el difusor que muele la caña. De esta forma, La Providencia será el primer ingenio tucumano -y también de la Argentina- en comenzar a producir en esta campaña.
En el transcurso de la próxima semana se sumarían a la zafra los ingenios Santa Bárbara y La Florida. En la última semana de este mes tienen previsto iniciar su molienda el Ñuñorco, el Santa Rosa, el Aguilares y el Marapa. Los directivos de La Providencia son optimistas de que el ingenio va a mantener o mejorar el nivel productivo del año pasado, cuando alcanzó las 130.000 toneladas de azúcar. "Por lo menos, la maduración de los cañaverales es muy buena a raíz del incremento de las lluvias que se dieron a partir de febrero, según comentó a LA GACETA Ricardo Eraso, gerente operativo de la fábrica. "Esperamos que la situación del precio vaya mejorando. De todos modos nosotros tenemos una cantidad importante de cañeros que, según se advierte, se mantiene este año. Ellos se llevan entre el 40 y 50% de lo que se produce al instrumentarse el sistema de maquila", apuntó el gerente.
El acto de lanzamiento de la molienda en La Providencia, que contó con la asistencia de autoridades comunales del lugar y cañeros, se inició con una misa celebrada por el cura párroco Leandro Orellana. El sacerdote exhortó en la ocasión a los trabajadores a valorizar el trabajo como "un recurso de dignificación de la vida".
"Aunque nos provoque a veces disgustos o amarguras, hay que tener en cuenta que el trabajo nos permite garantizar a nuestra familia salud, educación y alimentación. En estos tiempos de crisis son derechos muy complicados para los que no tienen en donde trabajar", advirtió. El prelado, posteriormente, procedió a la bendición de los frutos, las maquinarias y las manos de los operarios que se desempeñarán en la fábrica. Finalmente, en el sector administrativo se sirvió un lunch a los presentes.

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