La crisis global está en una meseta

Transcurrieron casi ocho meses desde que se declaró una crisis sin precedentes en la economía mundial. La caída de los gigantes financieros por efecto de los créditos "basura" o subprime en EE.UU. arrastró las principales economías del planeta. Argentina parece capear la debacle, aunque siente los efectos de la recesión mundial. Cinco economistas analizaron el escenario económico. La mayoría coincide en que la crisis global se amesetó y que hacia fines de 2009 se vislumbrará la recuperación.

10 Mayo 2009
1. ¿ En qué instancia de la crisis estamos?
2. ¿Cuáles son las luces que se observan y los sectores a los que les cuesta más sortear esta crisis?
3. ¿Cuánto tiempo más durará la incertidumbre y la volatilidad en los mercados?
4. ¿Qué escenario poscrisis se va configurando?
5. ¿La economía real puede seguir sufriendo más consecuencias de la crisis?

En la búsqueda de un aterrizaje
Eduardo Curia considera que la economía mundial está tratando de encontrar un piso a la debacle. Y afirma que es un hecho la mayor intervención del Estado. Estas son las cinco respuestas del profesor de Economía en carreras de grado y posgrado, vinculado con el kirchnerismo.
1. No hay que dejar de lado la posibilidad de altibajos. Da la sensación de que el tema bancos es más defendible. Sin embargo, todavía no están como para operar bien. Es como que ya no se producirían elementos tan perturbadores. Hay algunos elementos de referencia que generar optimismo. Los países asiáticos importantes parece que van encontrando su piso y que se van a mover en niveles de actividad relativamente aceptables. Yo diría que este momento es como un encontrar piso. A veces, las expectativas en los mercados bursátiles, como suelen hacer, aceleran las cosas.  Diría que estamos en la búsqueda del aterrizaje o del piso y aparentemente aquellos que tienen más idea del asunto o están metidos en la cosa, aunque con matices, dicen que a fines de este año o principio del que viene podría comenzar un repunte suave, tal vez, por así decirlo.
2. En el ámbito internacional el tema son los bancos, la estructura crediticia y los que de alguna manera dependen más de ese apalancamiento. Países que, a su vez, como Estados Unidos, estaban muy entreverados con el tema crediticio, lo sienten más que otros. Yo diría que por ahí va la cosa. Por otro lado, sectores como las automotrices serían también el estandarte del problema en el sector real.
3. La mayor intervención del Estado es un hecho. Obviamente, la definición de reglas externas del comportamiento mundial está medio barbecho. Si bien está la declaración del G20, uno puede sospechar algo más de regulación, quizás, en el sistema bancario o las intervenciones del Estado en el sector real de la economía. Pero no ha habido un rebote proteccionista muy grande. Lo ha habido desde ya, pero no excesivo. Es prematuro aún ver hasta qué punto alguno de los criterios expresados en el documento del G20 se van a efectivizar y de qué manera. Todavía estos son interrogantes.
4. Es un aterrizaje, y un aterrizaje tiene altibajos. Los procesos de pertubación, de desaceleración, de desempleo pueden seguir. Pero da la sensación de que pueden ir atenuándose. Eso es lo que se llama landing, aterrizaje.
5. La Argentina debe resolver este año problemas propios, después de las elecciones. Parece difícil resolverlos antes. Aunque mejore la economía mundial, la Argentina tiene sus propios problemas, de antes del empeoramiento de la crisis internacional. Hay que repensar la economía y ver que el sistema político, ojalá que sí, yo tengo mi esperanza, pueda responder a retos importantes en lo económico. Vamos a tener retos en lo fiscal, tenemos vencimientos importantes el año que viene, pese a que el Gobierno ha estado comprando deuda. Es un problema general de la política económica. La fuga de capitales. Habrá que prestarle atención a la política económica en general, y darle una respuesta lo más integral que sea posible. Tenemos debates sobre los números de caída de la economía nacional. Diría que estamos en un proceso de desaceleración franca. Estamos en una banda de entre -1% y 1%, como para tener una referencia.

Recuperar la confianza es clave
De la crisis financiera internacional se sabe cuándo empezó, más no cuándo terminará, indica a LA GACETA Abel Viglione, economista Senior de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). El consultor del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo contestó de este modo las cinco preguntas.?
1. Si supiera en que instancia de la crisis nos encontramos sería adivino, y muy probablemente por disponer del diario de mañana me encontraría haciendo buenas ganancias. Esta no es una crisis de liquidez, sino un credit crunch que afecta la confianza en el sistema financiero mundial, y a su vez sus balances. De esa primera etapa parece que se está saliendo, con apoyo de los distintos bancos centrales a las entidades que quedaron en pie. Pero aún hay desconfianza en el sistema; la riqueza de las familias se desmoronó y empezó sobre finales del 2008 a pegar por el canal real: menos comercio, caída de precios de commodities, menos remesas y apreciación del dólar.
2. El efecto sobre el lado real de la crisis financiera es impresionante, y afecta principalmente a todos los sectores productores de bienes, sea en Estados Unidos, en Europa, en Japón, en Indonesia, en Corea, en Malasia, en Filipinas, en Brasil, en Chile. En todos esos se está destruyendo la producción industrial. ¿Razón? Esta cayendo el comercio mundial. Desde 2003 el comercio crecía al 15% anual, y si se analiza un período más largo, por ejemplo desde 1992, lo hacía al 8% anual. Hoy cae. La previsión de la OMC es que podría caer un 9% en 2009, y si ello aconteciera sería peor que la caída de 1982 (-6%); y no se encuentran registros similares desde la II Guerra Mundial.
3. Esto se estabilizará cuando se revierta la confianza de los consumidores y empiecen a gastar. En la transición estarán presentes los paquetes de estímulo fiscal implementados por los países desarrollados, más China. Esos estímulos fiscales representan un 3% del PIB mundial, y tendrán que tener algún efecto en el mediano plazo. Pero también tenemos una en contra, dado que los consumidores norteamericanos, al ser más pobres por la caída del precio de sus activos (propiedades, acciones), deberán recomponer sus ahorros; es decir consumirán menos, y en el mundo no hay muchos países que puedan sustituir en consumo a los americanos, excepto el bloque de la Unión Europea. 
4. Hoy se percibe que los desequilibrios de los países se están compensando con políticas comerciales restrictivas, pese a que lo que se declara es lo contrario. Si esas políticas se consolidaran el escenario poscrisis se agravaría por el lado del comercio. Esperemos que ello no pase y que se usen otras herramientas para estabilizar.
5.Por supuesto; principalmente los productores de bienes industriales, si no se recompone el comercio mundial. Los productores de alimentos estarán afectados pero en menor medida, dado que exista o no crisis la población sigue creciendo y hay que alimentarla. La Argentina no será afectada por los menores flujos de capital esperados para 2009, principalmente los provenientes de bonos y bancos. De ese canal nos salvamos, no por precavidos, sino porque nos consideran insolventes el resto del mundo.

Los mercados seguirán volátiles
Para compensar la competitividad perdida por el país, como efecto de la crisis, sería bueno que se devalúe un poco más el peso, dice a LA GACETA Eduardo Fracchia, director del Area Economía y de Estudios Executive MBA de la Escuela de Dirección y Negocios de la Universidad Austral. Estas son sus cinco respuestas.
1. Estamos en el momento más crítico de la crisis, a partir del último trimestre de este año la "U" tomará su forma ascendente y salimos a comienzos de 2010 de un episodio que no tiene nada que ver con la crisis del 30. Aquello fue mucho más grave claramente. La crisis no fue en "V" pero tampoco una "L" como en Japón. Considero que es una recesión más larga que el promedio americano, que es de nueve meses. Este proceso es incierto pero las malas noticias no son las que abundan, se van registrando en la bolsa señales de optimismo. Hay credibilidad en las políticas públicas de Obama y confianza en que puede a partir de la política fiscal  dársele fuerza a una economía que caerá como mucho 1,5% en 2009.
2. Los sectores que no han caído tanto son los del consumo masivo. Los comodities no han caído en gran magnitud. Han sido golpeados sobre todo los sectores de infraestructura, automóviles, real estate y obviamente los bancos.
3. Los mercados continuarán volátiles por un buen tiempo. Considero que es la incertidumbre natural de un período de recuperación de crisis.
4. De una salida moderada, más lenta que la de los 90 y esta década será una recuperación tenue, en la que la productividad de los Estados Unidos tiene mucho por decir. Europa será más golpeada paradójicamente por la crisis y más afectada por su estructura intensa en regulación. Asia se frenó un poco pero es la gran ganadora en esta crisis internacional. El liderazgo de Estados Unidos no será ya el mismo y se compartirá a futuro con otros miembros del G7.
5. La economía real seguirá resentida en particular en los sectores sensibles. En este sentido es clave apoyar en Estados Unidos a General Motors, por ejemplo. Existen sectores que serán castigados a medio plazo como el financiero y deberán adecuarse a nuevas regulaciones. La Argentina entró en recesión por esta crisis, ya que cayó el volumen de exporatciones y su precio medio, asociado a los granos. La inversión ha caído mucho, a 18 pntos del producto y considero que el consumo tiene una caída más moderada pero existe una inercia a un decaimiento del PBI, que recién mejorará a principios de 2010 con tasas mas bien bajas de crecimiento.

"La caída se está desacelerando"
 Daniel Artana viene advirtiendo desde fines del año pasado sobre el freno en la economía argentina. El economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), afirmó que la caída de las exportaciones y de las importanciones, en los primeros meses de este año, son las pruebas más acabadas de que el país está en recesión.  Según el ex  secretario de Hacienda durante la gestión de Ricardo López Murphy como ministro de Economía, la crisis global tendrá una salida lenta. Estas son sus cinco respuestas.
1. Hay algunos indicadores de corto plazo que sugieren que el ritmo de caída de la economía global se está desacelerando y que la economía de Estados Unidos podría tocar fondo sobre finales de este año.
2. Los commodities dependen de la actividad mundial y de problemas de oferta. La recuperación del sistema financiero internacional llevará varios años a la luz de la experiencia de otras crisis vividas en el pasado como la de Suecia, en 1992.
3. Es posible que hacia fines de este año pueda comenzar a revertirse la debacle internacional. No obstante, la recuperación económica será más moderada. Y esto se debe, fundamentalmente, a las dificultades que todavía estarán presentes en el sistema financiero.
4. El de una salida lenta. Ese es el escenario que observo para cuando la crisis internacional vaya menguando.
5. Si no hay nuevos coletazos de la crisis lo peor en la actividad económica se vivirá este año. Tal vez los problemas como el desempleo sean un poco más largo. En este contexto, creo que en la Argentina podemos prever una recesión fuerte este año y una recuperación moderada el próximo.

Todo dependerá del consumo
Alejandro Rofman sostiene que la economía argentina puede salir de la desaceleración de la mano del consumo. El investigador principal del Conicet y profesor honorario de la UBA (coordinador del área de Economía Regional del Plan Fénix) dio su perspectiva en estas cinco respuestas.
1. El proceso ha llegado ya a su límite en cuanto a la caída, aún cuando no estamos en valores negativos del crecimiento del producto, debido a la expansión de los servicios. El consumo se mantiene algo más arriba del 0%. Inclusive, hoy hay datos de que ha vuelto a subir, luego de un marzo negativo. Creo que, efectivamente, se está empezando lentamente a remontar. Es probable que este año cierre con un crecimiento del producto de en torno del 1% o del 2%. Ahora debemos estar cerca de 0%, pero están subiendo los niveles de consumo; en particular, por los incrementos de ingresos que están recibiendo algunos sectores asalariados:?empleados de comercio, Smata, judiciales, etcétera.
2. En el ámbito internacional los signos positivos pasan por el incremento de un umbral muy bajo de los precios de los commodities. Eso mejora el perfil de ingresos de la Argentina, aún cuando la cosecha de soja ha sufrido un descenso de un 25% respecto de 2008. Esperemos que las campañas de cerealeras de invierno, del trigo sobre todo, levanten la superficie sembrada de la cosecha anterior, lo que permita que hacia fines de este año también se sume el sector agropecuario a ese moderado crecimiento económico.
3.  En el plano internacional esto depende de que se recomponga el crédito. Y las economías desarrolladas viven del crédito. En Estados Unidos, por ejemplo, el 100% de lo que se consume es a crédito, no al contado. Entonces, eso es muy importante; y el saneamiento de la cartera de los bancos que ha encarado el gobierno norteamericano y gobiernos europeos tarde o temprano permitirán que estos comiencen a tomar un signo ascendente en el otorgamiento de créditos. Por ahí va a venir el repunte, más lento en los países desarrollados que en la periferia del sistema capitalista.
4 y 5. El principal elemento es una mayor intervención estatal. Hoy dicen los diarios que EEUU tiene en su poder el 50% ya de las acciones de la General Motors. En Europa hay ya muchos bancos que son propiedad del Estado. Además de los enormes fondos financieros destinados a sanear la estructura bancaria y las empresas, que van a llevar el déficit fiscal de EEUU a fin de año a entre el 12% y el 14% del PBI. Una cifra enorme que la Argentina no podría ni lejanamente soportar.

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