BUENOS AIRES.- El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, justificó ayer los reclamos por aumentos de sueldos al señalar que “los empresarios se beneficiaron totalmente en los últimos años”. “Los aumentos de salarios no están en discusión porque se están dando en varios sectores”, añadió. En esa línea inscribió las mejoras obtenidas por maestros, empleados públicos y colectiveros.
“Los empresarios siempre van a decir que no están en condiciones de dar un aumento, porque ya lo decían cuando se crecía al 9% anual”, criticó el camionero, en alusión a las expresiones de directivos de la Unión Industria Argentina (UIA), que habían hablado de posponer la discusión salarial a raíz de la crisis internacional.
Moyano recordó que los empresarios decían que “estaban mal cuando estábamos en los mejores momento de la economía”. “Ellos nunca están de acuerdo con otorgar aumentos”, insistió el referente de los camioneros.
“Si ellos están con problemas, que tienen sus capitales y han hecho muy buenos negocios en los últimos años, imagínese cómo están los trabajadores que viven sólo de su sueldo mensual”, argumentó.
Consultado por expresiones parecidas del presidente de la UIA, Héctor Méndez, Moyano respondió: “seguramente que es una estrategia que el nuevo presidente de la UIA salga a decir que la situación está agravada”. “Tenemos muchísimos sectores de trabajadores que tienen atrasados sus salarios”, consideró. Y acotó: “pongamos en la balanza para ver cuál es más grave: es mucho grave la situación de aquel hombre que vive con lo justo y que a veces no le alcanza; y no se trata de poder invertir más o menos”. El líder cegetista puntualizó que no cree que la situación para los empresarios sea la de 2001, cuando estalló el sistema de la convertibilidad entre el peso y el dólar. “No digo que sea sencilla la situación, no lo es para nadie; y quienes tienen necesidades inmediatas son los trabajadores”, subrayó.
Por otra parte, confirmó que mañana a las 19.30 la conducción de la CGT será recibida por la presidenta Cristina Fernández. Moyano explicó que le expondrán “algunas inquietudes por los síntomas de despidos que están ocurriendo, aunque no en forma masiva, pero sí individualmente con el cierre de comercios”. “Sinceramente no es lo alarmante que se plantea en otros países, pero nos preocupa a todos”, señaló. (DyN)
Los papeleros confían en que no habrá despidos
“En Papelera Tucumán no habrá despidos ni la compañía ingresó en un procedimiento preventivo de empresas en crisis”. De esta manera, el dirigente nacional del sindicato papelero, Ramón Aguirre, trató ayer de llevar tranquilidad a los casi 550 trabajadores directos que operan en la planta ubicada en Lules.
Días pasados, la fábrica informó que dejó de producir temporariamente ante la caída de la demanda externa de papel, uno de los efectos de la crisis global.
“Papelera Tucumán se esfuerza ahora en la obtención de nuevos pedidos en el exterior para tratar de evitar la suspensión de parte de su personal y poder dar continuidad a su proceso productivo, del cual dependen más de 800 familias”, se afirmó en un comunicado de la empresa.
“Hay problemas con las ventas y por eso la planta dejó de producir, pero el personal sigue concurriendo a la fábrica”, indicó, por su parte, a LA GACETA Celso Cajal, secretario general del gremio en Tucumán, quien expuso la situación de la Papelera junto con los delegados de fábrica, Eduardo Jiménez y Néstor Villarroel.
Los sindicalistas consideraron que las demoras en los despachos de exportación de la empresa, por parte de la Aduana, repercute negativamente entre los trabajadores. “Fue uno de los hechos que precipitó la parálisis en la producción porque por cada demora se paraliza luego, durante tres días, al personal”, planteó Aguirre.
Los gremialistas consideraron que, si se normaliza la situación y los pedidos de producción, la planta podría volver a funcionar a partir del 5 de mayo.








