Uno de los desafíos que tiene por delante el sector azucarero tucumano es impulsar la construcción de una planta deshidratadora de alcohol para abastecer de etanol que se mezclen con los combustibles del país a partir de 2010. Pero la iniciativa demandará una inversión de U$S 18 millones, en tiempos en que no abunda la financiación. Por ese motivo, detrás del proyecto hay empresas petroleras dispuestas a participar del negocio. "Quisiera que el sector productivo agropecuario y agroindustrial encuentre un cauce profundo para su desarrollo, y me gustaría que haya nuevos actores en el negocio energético", señaló el editor del suplemento "Clarín Rural", Héctor Huergo, que ayer disertó en nuestra provincia. El experto expuso ayer en la jornada "Alimentos y energía en el nuevo escenario para la agricultura y para la industria", que organizaron la FET y la Caja Popular de Ahorros. "Si pudiera recomendar a los empresarios azucareros de Tucumán, les diría que pongan ellos la planta deshidratadora. Eso sería fantástico, y buscaría la forma de que no lo haga el sector petrolero, que estaría avanzando sobre un campo virgen. Pero depende de quien tenga la decisión de hacerlo primero", indicó.
Según Huergo, en la Argentina el tema de los biocombustibles se está tomando con mucha fuerza. "Existe una legislación que establece que entre en vigencia el año próximo el corte obligatorio de la nafta y del gasoil con etanol en un caso y biodiesel en el otro. En biodiesel, la Argentina ya es una potencia mundial, porque tiene una industria aceitera muy fuerte, la más desarrollada, moderna y de mayor escala del mundo. Todas las plantas aceiteras que están a la vera del río Paraná, en la zona de Rosario, ya han evaluado proyectos de biodiesel y cuatro o cinco de ellas ya los tienen en marcha, con lo cual la Argentina se convirtió en el mayor exportador mundial el año pasado, con ingresos por más de U$S 1.000 millones", destacó.
Para evitar que los biocombustibles impacten en los precios de los combustibles en general, el experto dijo que el Estado nacional regula y determina un precio que se formula a partir de una ecuación de costos para una planta tipo más un margen de utilidad. "Ya hay una referencia de precio bastante concreta, que es la que deben tomar los productores de caña y los ingenios como valor de referencia. Este precio estará en casi $ 2,20 el litro, que es interesante y mayor que el precio en Brasil", apuntó.
Una de las dudas es si el sector azucarero estará listo para abastecer de alcohol el mercado de los combustibles a partir de 2010. "La ley dice que está todo sujeto a la disponibilidad. El 5% es un cupo máximo en una primera etapa; si hay para 3%, se hará con eso, y si no hay nada porque nadie invirtió, diremos que es otra oportunidad perdida para la Argentina", resaltó Huergo.








