Los empleados bancarios agrupados en la Asociación Bancaria, delegación Tucumán, escracharon durante la mañana de ayer las sedes de las entidades ubicadas en la City local y anunciaron que realizarán un paro de actividades el 1 y el 3 de abril.
Con redoblantes y silbatos, la mayoría de los manifestantes ingresó a las entidades ubicadas en la City tucumana, mientras el resto escribía, con pintura en aerosol, consignas en las fachadas de los bancos. En el hall de acceso de los bancos, los empleados arrojaron panfletos, que fueron recogidos por el personal que se encontraba trabajando en las distintas sedes.
De la protesta participaron la comisión gremial de La Bancaria, el cuerpo de delegados y el secretariado de La Bancaria.
Eduardo Bourlé, secretario general del sector, explicó a LA GACETA que la mesa de negociación salarial rechazó, a nivel nacional, una propuesta elevada por la titular del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, por considerar que el 10% de incremento propuesto es insuficiente.
“Son cifras irrisorias. Quisiera saber si Marcó del Pont, puede vivir con un 10%”, dijo Bourlé.
El titular de los bancarios adelantó, además, que el 1 y el 3 de abril realizarán un paro, sin atención al público.
“Pretendemos que nos aumenten entre un 25% y un 30%. Existe un desfasaje, porque, con el aumento en el costo de los servicios, el salario se deteriora cada vez más. Entendemos que, para contrarrestar cualquier crisis, se deben reactivar los sueldos”, opinó el gremialista.
La medida de fuerza, según explicó Bourlé, se desarrollará en todo el territorio nacional, pero con distinta modalidad. “En Tucumán será de jornada completa y, en el resto del país, se verán las particularidades que tiene cada lugar”, subrayó.
Contra los despidos
La crisis económica internacional también estuvo presente en la protesta de los manifestantes, quienes minimizaron el impacto que genera la debacle en los dueños de los bancos. “En todas las crisis que sufrió la Argentina, los banqueros hicieron mucha plata”, acusó Bourlé. Los manifestantes rechazaron cualquier posibilidad de que se produzcan despidos, como consecuencia de la recesión mundial, y adelantaron que las medidas de protesta se profundizarán, en caso de que el reclamo salarial no sea escuchado por las patronales bancarias.








