“El mercado del trabajo se sigue moviendo. Hay una menor creación neta de empleo, pero el problema es muy distinto en función del sector de la economía y del tamaño de la empresa”, dijo a el director del servicio de empleo de la AMIA, Ernesto Tocker. El funcionario, que ayer participó del encuentro empresario en la FET, sostuvo que las empresas que van a triunfar en el marco de la crisis son las que puedan diferenciarse en el mercado. “Las caídas de empleo más grandes se observan en el sector automotriz y autopartismo, así como en la rama construcción y de insumos para la construcción. También hay problemas en el sector petrolero y el sector petroquímico. En menor medida, la crisis afectó el sector textil, pero hay otros que han crecido, como los de alimentos, de ropa deportiva, de cosméticos y algunos vinculados al turismo”, subrayó. Dijo que si se observa un trimestre, “las empresas de más de 500 empleados han destruido un 5% de empleos, pero las de menos de 20 empleados han creado un 6% de puestos de trabajo”. Tocker señaló que el NOA tuvo un proceso de presión vinculado a algunos sectores de la industria. “Pero se ha notado mucho el parate de diciembre, que fue peor que el de diciembre de 2001”, remató.
La mujer gana espacios en el mundo empresario
“El género femenino debe tener un espacio, porque la mujer tiene mucho para aportar en la sociedad en que está inserta, simplemente porque es una mirada distinta, ni mejor ni peor”, expresó la presidenta del área Mujeres de la CAME, Elina Stewart.
Reconoció que a la mujer le resulta muy difícil llegar a los puestos de decisión. “Hay un aspecto importante que se da en el nivel gremial empresario, como a nivel empresas, como es el famoso techo de cristal: la mujer llega a un lugar y ahí queda”, subrayó.
La dirigente sostuvo que debe haber igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. “Esto implica, en todos los sentidos, que a igual trabajo, igual remuneración; a igual capacidad empresaria, igual puesto en la empresa”. Dejó en claro que esta igualad hoy no se observa en el mercado argentino, aunque admitió que hubo una evolución. “En los últimos años hubo un cambio muy importante, a partir de la crisis de 2001-2002, porque la mujer asumió un rol de emprendedora porque los maridos quedaron sin trabajo y ellas se vieron obligadas a realizar emprendimientos en su hogar. Hoy muchas de esas mujeres son empresarias PyME, de todo tipo”, recalcó Stewart.

Los comerciantes a cielo abierto deben asociarse
“Los comercios de calles y avenidas deben dinamizarse para ser más competitivos a fin de insertarse en una economía moderna”, sostuvo el presidente de la Federación de Centros Comerciales a Cielo Abierto, Fabián Tarrío.
Expresó que en la década del 90 irrumpieron las grandes superficies que cambiaron la manera de comercializar, y les dieron a los consumidores la posibilidad de comprar en grandes centros cerrados, con aire acondicionado. “Hoy la gente exige más, y tenemos que tratar de darle satisfacción al cliente. Hay que darles lugares iluminados y limpios. Para esto, los comerciantes deben involucrarse. Hay que asociarse, formar conjuntos económicos, y pensar que mi vecino no es mi enemigo, sino mi socio en el espacio común”, agregó. El objetivo -aclaró-, “es mejorar esos espacios comunes, para hacerlos más atractivos”. Tarrío opinó que la presencia de vendedores ambulantes en las calles de los centros comerciales afecta “gravemente” estas iniciativas. “Es un problema político que se puede solucionar políticamente. No es un vendedor ambulante aquel que se instala para vender mercadería ilegal y clandestina. No hay avances en este terreno”, finalizó.








