26 Marzo 2009 Seguir en 
La recaudación de impuestos provinciales crecerá un 15 % este mes en la provincia, al subir de $ 74 millones a $ 85 millones, proyectó hoy el titular de la Dirección General de Rentas (Dgr), Pablo Clavarino. "Estamos superando lo presupuestado a comienzos de año, ya que, para marzo, las previsiones indicaban una recaudación de $ 81 millones", aseveró.
Clavarino precisó que, durante enero y febrero, la recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos, indicador del movimiento de ventas, fue un 57 % mayor respecto del mismo bimestre del año pasado. "Eso demuestra que, si bien hay comercios que cerraron, los ingresos son buenos", señaló.
"El objetivo es mantener lo presupuestado porque, en virtud de la crisis, conjeturamos que habrá un amesetamiento en las cifras", agregó el funcionario, en declaraciones a la agencia de noticias Télam.
De la mejor manera
En relación con la moratoria sancionada por la Legislatura, que implica una adhesión a la normativa nacional, Clavarino destacó: "el objetivo es que los comerciantes y contribuyentes puedan comenzar el año de la mejor manera y tengan la oportunidad para arreglar su situación".
De acuerdo con lo sancionado, el empleador que se acoja al programa tendrá la posibilidad de gozar de una rebaja en la alícuota del Impuesto a la Salud Pública (grava el salario) del 0,5 % al 2,5 %. Otro beneficio para quienes aún no registraron a sus empleados será la suspensión de la multa (unos $ 20.000 por cada trabajador) y de la sanción de 10 días de clausura.
"Esas penas se suspenden siempre y cuando el empleador mantenga la relación laboral durante 16 meses, tras lo cual Rentas podrá archivar el sumario y demás actuaciones administrativas", aclaró Clavarino. La moratoria es paralela a la que puso en marcha la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Según se calcula extraoficialmente, uno de cada dos empleados tucumanos está "en negro" y sólo en el Gran San Miguel de Tucumán habría cerca de 112.000 trabajadores sin obra social ni cobertura provisional. LA GACETA ©
Clavarino precisó que, durante enero y febrero, la recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos, indicador del movimiento de ventas, fue un 57 % mayor respecto del mismo bimestre del año pasado. "Eso demuestra que, si bien hay comercios que cerraron, los ingresos son buenos", señaló.
"El objetivo es mantener lo presupuestado porque, en virtud de la crisis, conjeturamos que habrá un amesetamiento en las cifras", agregó el funcionario, en declaraciones a la agencia de noticias Télam.
De la mejor manera
En relación con la moratoria sancionada por la Legislatura, que implica una adhesión a la normativa nacional, Clavarino destacó: "el objetivo es que los comerciantes y contribuyentes puedan comenzar el año de la mejor manera y tengan la oportunidad para arreglar su situación".
De acuerdo con lo sancionado, el empleador que se acoja al programa tendrá la posibilidad de gozar de una rebaja en la alícuota del Impuesto a la Salud Pública (grava el salario) del 0,5 % al 2,5 %. Otro beneficio para quienes aún no registraron a sus empleados será la suspensión de la multa (unos $ 20.000 por cada trabajador) y de la sanción de 10 días de clausura.
"Esas penas se suspenden siempre y cuando el empleador mantenga la relación laboral durante 16 meses, tras lo cual Rentas podrá archivar el sumario y demás actuaciones administrativas", aclaró Clavarino. La moratoria es paralela a la que puso en marcha la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Según se calcula extraoficialmente, uno de cada dos empleados tucumanos está "en negro" y sólo en el Gran San Miguel de Tucumán habría cerca de 112.000 trabajadores sin obra social ni cobertura provisional. LA GACETA ©







