Un mundo argentinizado

Punto de vista. Por Guillermo Kohan - Director de Radio El Mundo - Ex Director de El Cronista Comercial.

08 Marzo 2009

Las inquietudes sobre el futuro económico hasta las elecciones y hacia 2010 son, en general, las mismas y se reiteran en los directorios de las grandes empresas, en las mesas de amigos y familia y, desde luego, en el mundo político. Qué puede ocurrir con el dólar, cuánto dura la crisis externa y hasta dónde va a golpear en el país, si los precios de las propiedades van a caer o mantenerse, todo en el marco de un año electoral donde deberá medirse cuánto poder retendrá Néstor Kirchner para gobernar hasta 2011.
En momentos de agitación financiera al límite, hay quienes hasta no observan claridad ni siquiera hasta octubre en la Argentina, y temen un coctel político y económico de alta combustión hacia el invierno y la primavera de este año. Muchos de ellos, incluso, parecen comenzar a velarlo por anticipado a Kirchner, olvidando que la experiencia enseña que trae muchos infortunios llorar a los muertos antes de la suerte final.
El Gobierno asegura frecuentemente que puede administrar un aumento del dólar sin saltos bruscos si la corriente del mercado es a la suba, lo que en castellano significa que si en 2009 hay devaluación, va a ser despacito, hasta $ 4 máximo a noviembre. Parece mucho, pero no llega a 10% de ajuste a los valores de hoy. Asignaría entonces una alta probabilidad de que esto pueda ocurrir, y si efectivamente el Gobierno en 2009 puede controlar el dólar, se despejan algunas incertidumbres importantes. Nunca ví en Argentina que un Gobierno con el dólar controlado en un valor de razonable equilibrio macro pierda elecciones de tal forma de ponga en riesgo su continuidad institucional. Más bien, históricamente ocurrió lo contrario.
La clave, entonces, es preguntarse por qué el Gobierno podría tener el dólar controlado en lugar de que estalle todo. Veamos :
1) En el peor momento de la crisis mundial, con el Dow Jones perforando 7.000 puntos, la soja nunca cayó por debajo de los U$S 300 en Chicago. No es una soja de $ 1.000 en la Argentina, tampoco de $ 500.
2) Todavía hay U$S 40.000 millones en el BCRA y aún con la crisis, en 2009 se calculan entre U$S 5.000 millones y U$S 7.000 millones de superávit comercial. Fue casi U$S 14.000 millones en 2008, aún con el desastre que el Gobierno organizó en contra del campo.
3) Parecería que los errores con el país rural serán menores este año, y conviene recordar que una devaluación del peso que elevó el dolar de $ 3,20 a casi $ 3,70 es como bajar 5 a 6 puntos de retenciones.
4) Un ajuste controlado del dólar supone mayor recaudación y caja política, más allá de la caída real que se producirá por los efectos de la crisis externa. Una zozobra que se presenta larga, que el mundo camina a la plenitud de la argentinización, al menos hasta fines de 2010, si fuera cierto que la argentinización del mundo camina en plenitud: Obama está como Duhalde en 2002. Debería ver la luz en el último trimestre del año, pero, como en Argentina 2004, recién el alivio para la gente llegaría en 2011. Todo con una gran inflación que licúe las deudas todavía incobrables en EEUU.

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