07 Marzo 2009 Seguir en 
LONDRES, Inglaterra.- El Gobierno británico ampliará su participación en el grupo bancario Lloyds a un 77 %, a fin de asegurar activos en riesgo por un valor de 367.000 millones de dólares. La novedad fue dada a conocer esta mañana por el Ministerio de Finanzas de ese país.
A cambio, la entidad tiene la obligación de disponer de líneas de crédito a particulares y a empresas durante los próximos dos años. La operación supone un duro golpe para el presidente de Lloyds, quien repitió en numerosas ocasiones que no quería que el Estado tuviera una participación superior al 43 %.
Lloyds se vio obligado a buscar la ayuda estatal como consecuencia de su fusión con Halifax Bank of Scotland (HBOS), que recientemente informó de unas pérdidas millonarias. En una transacción apoyada por el Ejecutivo inglés, Lloyds lo adquirió en enero para evitar el colapso del grupo bancario.
La intervención del Lloyds completa el llamado segundo plan de rescate del sector bancario en Reino Unido. Frente a estos dos bancos, la tercera entidad del país, HSBC, optó por una macroampliación de capital a través de la emisión de nuevas acciones.
Las consecuencias imprevisibles de esos activos devaluados son el motivo por el que los bancos se muestran reacios a conceder préstamos. El Estado británico ha intentado sin éxito restablacer el flujo crediticio. (Télam-Especial)
A cambio, la entidad tiene la obligación de disponer de líneas de crédito a particulares y a empresas durante los próximos dos años. La operación supone un duro golpe para el presidente de Lloyds, quien repitió en numerosas ocasiones que no quería que el Estado tuviera una participación superior al 43 %.
Lloyds se vio obligado a buscar la ayuda estatal como consecuencia de su fusión con Halifax Bank of Scotland (HBOS), que recientemente informó de unas pérdidas millonarias. En una transacción apoyada por el Ejecutivo inglés, Lloyds lo adquirió en enero para evitar el colapso del grupo bancario.
La intervención del Lloyds completa el llamado segundo plan de rescate del sector bancario en Reino Unido. Frente a estos dos bancos, la tercera entidad del país, HSBC, optó por una macroampliación de capital a través de la emisión de nuevas acciones.
Las consecuencias imprevisibles de esos activos devaluados son el motivo por el que los bancos se muestran reacios a conceder préstamos. El Estado británico ha intentado sin éxito restablacer el flujo crediticio. (Télam-Especial)







