28 Febrero 2009 Seguir en 
La Argentina y Estados Unidos exhibieron gestos de distensión tras el incidente generado debido a un informe del director de la CIA León Panetta, que había incluido a la Argentina entre los países cuya estabilidad estaba en riesgo a causa de la crisis económica internacional.
El canciller, Jorge Taiana, recibió al embajador norteamericano, Earl Wayne, que había sido citado para que bridara explicaciones sobre el informe. Este había sido calificado por el Gobierno argentino de "inaceptable injerencia en los asuntos internos de la Argentina".
"El embajador Wayne reiteró lo dicho ayer por el Secretario de Estado Adjunto, Thomas Shannon, en el sentido de que los comentarios del director de la CIA (Panetta) no fueron una expresión de la opinión del gobierno de los Estados Unidos sobre la Argentina", explicó la embajada a través de un comunicado, al que tuvo acceso LA GACETA.
Al fundamentar la reacción argentina, Taiana advirtió también sobre la necesidad de tratar con responsabilidad los pronósticos sobre los efectos de la crisis, según un informe de DyN.
Ambos coincidieron luego en destacar la importancia de la agenda común que reunirá a la Argentina y los Estados Unidos en la cumbre del Grupo de los 20 (G20), el 1 y el 2 de abril, en Londres, y la V Cumbre de las Américas, el 17 y el 18 de abril, en Trinidad y Tobago.En la misma tónica de distensión, también se destacó la necesidad de la coordinación y de cooperación internacional para enfrentar la crisis económica mundial y se acordó avanzar en una agenda común.
El embajador Wayne también subrayó que Estados Unidos valora el rol de la Argentina en la región y también en el proceso del G20 (agrupación de países industrializados y emergentes, entre los cuales se encuentran Estados Unidos y la Argentina), al igual que su asociación con el gobierno estadounidense para cooperar en las muchas áreas de interés común, dice el comunicado de la Embajada nortamericana. El encuentro, así las cosas, dio por cerrado el incidente, tal como se desprendió de los comentarios posteriores de la Cancillería y la embajada.
La polémica bilateral surgió una semana después de un encuentro entre altos representantes de la diplomacia de ambos países en Washington, el primero desde la asunción del presidente Barack Obama.
La Argentina había dado señales de acercamiento tras la asunción del nuevo mandatario, como una forma de superar las diferencias que habían atresado la relación durante la administración de George W. Bush.
El canciller, Jorge Taiana, recibió al embajador norteamericano, Earl Wayne, que había sido citado para que bridara explicaciones sobre el informe. Este había sido calificado por el Gobierno argentino de "inaceptable injerencia en los asuntos internos de la Argentina".
"El embajador Wayne reiteró lo dicho ayer por el Secretario de Estado Adjunto, Thomas Shannon, en el sentido de que los comentarios del director de la CIA (Panetta) no fueron una expresión de la opinión del gobierno de los Estados Unidos sobre la Argentina", explicó la embajada a través de un comunicado, al que tuvo acceso LA GACETA.
Al fundamentar la reacción argentina, Taiana advirtió también sobre la necesidad de tratar con responsabilidad los pronósticos sobre los efectos de la crisis, según un informe de DyN.
Ambos coincidieron luego en destacar la importancia de la agenda común que reunirá a la Argentina y los Estados Unidos en la cumbre del Grupo de los 20 (G20), el 1 y el 2 de abril, en Londres, y la V Cumbre de las Américas, el 17 y el 18 de abril, en Trinidad y Tobago.En la misma tónica de distensión, también se destacó la necesidad de la coordinación y de cooperación internacional para enfrentar la crisis económica mundial y se acordó avanzar en una agenda común.
El embajador Wayne también subrayó que Estados Unidos valora el rol de la Argentina en la región y también en el proceso del G20 (agrupación de países industrializados y emergentes, entre los cuales se encuentran Estados Unidos y la Argentina), al igual que su asociación con el gobierno estadounidense para cooperar en las muchas áreas de interés común, dice el comunicado de la Embajada nortamericana. El encuentro, así las cosas, dio por cerrado el incidente, tal como se desprendió de los comentarios posteriores de la Cancillería y la embajada.
La polémica bilateral surgió una semana después de un encuentro entre altos representantes de la diplomacia de ambos países en Washington, el primero desde la asunción del presidente Barack Obama.
La Argentina había dado señales de acercamiento tras la asunción del nuevo mandatario, como una forma de superar las diferencias que habían atresado la relación durante la administración de George W. Bush.
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