El Gobierno propuso beneficios al campo, pero no bajará las retenciones
La ministra de la Producción anunció un paquete de acciones que tendrá un costo fiscal de $ 1.300 millones. Los dirigentes del agro accedieron a abrir una suerte de tregua, pero no están conformes con las medidas. Hasta el martes.
BUENOS AIRES.- Fue como una tregua en una nueva batalla. Mientras los productores permanecían, expectantes, al costado de las rutas, el Gobierno y el campo retomaron ayer las negociaciones. Hubo anuncios de beneficios al agro, pero las autoridades ratificaron que no se mueven las retenciones a las exportaciones de soja, trigo, maíz y girasol. Además, ambas partes decidieron abrir una impasse hasta la semana próxima.
El diálogo se canalizó a través de la ministra de la Producción, Débora Giorgi, quien ofreció una baterías de medidas en favor del campo, cuyo costo fiscal implicaría unos $ 1.300 millones de pesos. Entre esas medidas figuran: una suba en las compensaciones en el precio del trigo que sube a $ 420 por tonelada; una baja en las retenciones a todos los productos lácteos siempre y cuando se asegure el abasto interno y 10 centavos por litro de leche a los tambos que produzcan de menos de 3.000 litros de leche diarios.
Las medidas fueron detalladas por el Gobierno luego de las tres horas que se extendieron las conversaciones entre Giorgi, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, el secretario de Agricutura, Carlos Cheppi, y los cuatro integrantes de la cúpula de la Mesa de Enlace. "Hemos planteado la necesidad de tener en cuenta la situación económica internacional", indicó Randazzo y lanzó además una advertencia: "si vienen como dirigentes políticos la discusión debe hacerse en otro ámbito", les dijo.
En tanto, la dirigencia rural adoptó una posición de cautela frente a los resultados de la primera reunión y remitió cualquier pronunciamiento a la evolución de las negociaciones a los futuros encuentros. La propia presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, volvió a pedirle elípticamente a los productores que "quienes han tenido la suerte de crecer económicamente sin par en los últimos años, hagan el mayor esfuerzo" para sostener al país ante un escenario de crisis. "A quienes han acumulado rentabilidad, algo que está bien y no nos ofende, les pido solidaridad con el resto de los argentinos", puntualizó la jefa de Estado durante un acto en el partido bonaerense de Almirante Brown.
Un presentación cordial
Al término del cónclave con los funcionarios nacionales, Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), aseguró que se constató que existe "una predisposición a abrir caminos". "Queda mucho por transitar y vamos a ir trabajando en todos los temas", acotó.
Por su parte, el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, aseguró que en la discusión con el Gobierno se "avanzó muy poco por lo acotado del tiempo y por los temas, que son muchos", e indicó que en el próximo encuentro, acordado para el martes, hay que "mejorar las propuestas que hubo en granos y carnes".
Hugo Biolcati, de la Sociedad Rural Argentina (SRA), señaló: "esta reunión fue una presentación cordial (de medidas), pero estoy escaldado de reuniones cordiales con funcionarios".
Pese a que los dirigentes consideran que el tema retenciones aún no está cerrado, el propio Randazzo se encargó de desechar cualquier idea de tocarlas. "Sería injusto propiciar una baja en las retenciones en desmedro de otros actores de la economía que necesitan recursos", argumentó. Indicó que hoy hay nueve millones de toneladas de soja sin vender, en un mundo donde hay una feroz recesión, con falta de mercado". (DyN-NA-DPA-Especial)









