La economía de Japón, en su peor caída en 35 años

Un ministro está envuelto en un escándalo.

17 Febrero 2009

TOKIO.- La economía japonesa afronta los peores indicadores económicos de los últimos 35 años y su Producto Bruto Interno (PBI) se derrumbó de manera catastrófica en el último trimestre de 2008: un 12,7% anual. Esta caída sólo se compara con el índice de enero-marzo de 1974, -13,1%, a causa de la crisis petrolera de ese año.
El ministro de las Políticas Económicas y Fiscales, Kaoru Yosano, afirmó que la economía de su país está devastada, ya que depende en gran parte de las exportaciones de automóviles y de productos hi-tech y electrónicos, con destino a Estados Unidos y a Europa.
El premier japonés, Taro Aso, con menos dramatismo, sostuvo que la situación es preocupante y admitió, al igual que Yosano, que la economía japonesa ingresó en una profunda recesión.
Por su parte, el viceministro de Finanzas, Kazayuki Sugimoto, pidió con urgencia que sea activado el paquete de estímulo económico de 75.000 millones de yenes (U$S 625.000 millones de euros), el cual requiere la aprobación de leyes y decretos.
El gobierno de Aso, con un consenso popular en caída, dejó trascender que dispondrá de otros 20.000 millones de yenes (U$S 170.000 millones de euros) para reactivar la economía.
Analistas estimaron que la reactivación económica, aún con ese drenaje de dinero, no se notará hasta agosto o setiembre. El retroceso de la economía japonesa es superior al de Estados Unidos, que en el último trimestre fue del 3,8% anual, el peor en 27 años.

Copitas de más
El ministro de Finanzas de Japón negó que hubiera estado borracho durante una conferencia de prensa del G7. Tras reunirse con Aso, el ministro Shoichi Nakagawa dijo que su jefe le había pedido que permaneciera en su cargo, pero los analistas dijeron que la oposición seguirá presionando por su dimisión en un año electoral.
Nakagawa, de 55 años y un cercano aliado de Aso, sostuvo que no había bebido más que un trago de alcohol antes de la conferencia que siguió a un encuentro de ministros de Finanzas del G7 en Roma. Sin embargo, el funcionario nipón reconoció que había tomado unos medicamentos para la gripe, lo cual podría haber afectado su comportamiento. (Télam-Reuters)

Publicidad
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios