Funcionarios de Obama ahora le quitan pompa al plan de estímulos

Republicanos siguen fustigando la iniciativa.

16 Febrero 2009
WASHINGTON.- Asesores del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, les advirtieron a los estadounidenses que no esperen un milagro instantáneo del paquete de estímulo económico por U$S 787.000 millones, que mañana será promulgado, en Denver.
El proyecto de ley fue aprobado la semana pasada por el Congreso y es considerado la primera victoria legislativa importante de Obama en su corta presidencia.
"Habrá señales de actividad muy rápido", afirmó David Axelrod, uno de los principales asesores de la Casa Blanca. "Pero tomará tiempo para que eso se refleje en las estadísticas. El presidente ha dicho que (la situación) probablemente va a empeorar antes de mejorar", aclaró el funcionario.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, utilizó un lenguaje similar. "No creo que haya alguna duda de que esta economía se ha deteriorado en los últimos meses. La aceleración en la pérdida de empleos probablemente signifique que esta economía empeorará antes de mejorar", afirmó.
El mismo Obama dijo la semana pasada que, si no lograba impulsar a la economía, dejaría la presidencia en el 2012, cuando se celebra la próxima elección. La Casa Blanca espera que el paquete salve o genere 3,5 millones de empleos. El economista Mark Zandi dijo que esa expectativa puede que sea demasiado optimista. "Según mis estimaciones, creará de 2 a 2,5 millones de empleos, lo que se traduce en una tasa de desempleo de casi un punto y un punto y medio más baja", agregó. Apenas tres senadores republicanos dieron su visto bueno al paquete y ni un sólo republicano lo aprobó en la Cámara. Y lo continuaron criticando. "El proyecto no fue bipartidista. Es increíblemente costoso. Tiene cientos de miles de millones de dólares en proyectos que no generarán empleos", dijo John McCain, a quien Obama derrotó en las elecciones.
Obama eligió Denver para promulgar y así poner en marcha la inyección millonaria de fondos en la economía de su país porque esa es una de las regiones más afectadas por la crisis económica y lejos de la política en Washington, dijeron altos funcionarios. El 35% del paquete (unos U$S 275.000 millones) se destinará a rebajas fiscales y otros U$S 150.000 millones se dedicarán a obras de infraestructuras; y además se creará un fondo de estabilización para ayudar a los estados con problemas presupuestarios, entre los que se encuentran California, Florida y Nueva York. (Reuters-Télam)

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