El Senado le dio luz verde al plan de Obama
El Tesoro de Estados Unidos lanzó ayer un multimillonario programa de rescate de bancos para absorber los activos "tóxicos". El presidente estadounidense prepara una nueva estrategia para liquidar la crisis inmobiliaria y de hipotecas. Geithner ponderó el trabajo conjunto con el sector privado.
WASHINGTON.- El Senado estadounidense aprobó finalmente su versión del plan de reactivación económica bajo la presión del presidente Barack Obama, cuya administración presentó, además, nuevas medidas para rescatar al sistema financiero, que no impidieron la caída de las bolsas mundiales. El de ayer era considerado un día clave, porque el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, anunció un programa de tres puntos en el que se incluye un fondo inicial de U$S 500.000 millones para absorber los activos tóxicos en poder de los bancos. Geithner explicó que el plan de rescate financiero oficial “empleará toda la fuerza del gobierno federal en asociación con la iniciativa privada”. Advirtió, sin embargo, que la crisis por la que pasa EE UU es sin precedentes y que no hay forma de que se resuelva en pocos meses.
La Reserva Federal, por su parte, anunció la extensión hasta un billón (millón de millones) de dólares del programa de rescate bancario para sostener el crédito al consumo y el crédito hipotecario. La Fed aceptará títulos respaldados por hipotecas y por créditos para automóviles, tarjetas de crédito, crédito estudiantil, y para pequeñas empresas.
Hacia la versión final
El Senado estadounidense aprobó finalmente su versión del plan de reactivación económica de U$S 838.000 millones, debiendo iniciar ahora difíciles negociaciones con la Cámara baja para aunar un proyecto a enviarse a la firma del presidente Obama esta semana.
Los senadores aprobaron por 61 a 37 el paquete, que deberá ser conciliado ahora con el aprobado por Representantes, de un monto de U$S 819.000 millones.
Los líderes de las mayorías demócratas en ambas ramas del Congreso dijeron que harán lo necesario para lograr una versión final del plan a Obama, quien urgió a los congresistas a hacerlo antes del 16 del corriente. La oposición republicana consiguió en el Senado ampliar los recortes de impuestos para los hogares y empresas, por unos U$S 100.000 millones, y bajar en gran medida los gastos sociales de la propuesta de los Representantes demócratas.
Obama, en tanto, dijo ayer que Wall Street parece estar esperando una solución rápida a la peor crisis financiera desde la Gran Depresión, pero señaló que “no hay una salida fácil”. De visita en Florida en su campaña a favor del plan de estímulo, el jefe de Estado manifestó que la crisis había surgido porque varios bancos “no fueron todo lo transparente que necesitábamos que fueran en lo que respecta a sus libros”. “Wall Street, pienso, está esperando una salida fácil de esto y no hay una salida fácil", dijo tras ser consultado sobre una caída cercana al 5% en los mercados financieros después de que el Tesoro anunció un plan para estabilizar el sistema bancario. Obama anticipó, finalmente, que anunciará personalmente “en un par de semanas” una nueva estrategia para liquidar la crisis inmobiliaria y de hipotecas.(AFP-NA-Reuters)









