España recibe con frialdad a la jefa de Estado

La Presidenta inició una gira de perfil político para descomprimir la tensión que se generó por la expropiación de Aerolíneas Argentinas. Los diarios madrileños mencionaron brevemente la visita de Cristina. Alperovich recibirá una distinción de los reyes.

09 Febrero 2009

MADRID (De nuestra enviada especial, Irene Benito).- El comienzo de la gira de la presidenta, Cristina Fernández, pasó casi inadvertido en la prensa española, pese a que esta es su primera visita oficial desde que asumió el cargo en el Poder Ejecutivo nacional, en diciembre de 2007, y que el viaje fue postergado en dos oportunidades. A diferencia de lo que ocurrió en 2008, durante las giras de otros mandatarios latinoamericanos -como el brasileño Lula da Silva y el mexicano Felipe Calderón-, la presencia de la jefa de Estado, que aterrizó ayer en Madrid, no llamó la atención a los periódicos de referencia en España. En su última edición, el diario "El País" mencionó que la Presidenta trabajaba para anunciar hoy un acuerdo con el Grupo Marsans que ponga fin al conflicto por la expropiación de Aerolíneas Argentinas.
La primera jornada de Cristina transcurrió a puertas cerradas. Sin agenda definida de antemano, las fuentes diplomáticas consultadas conjeturaron que Fernández dedicó la tarde de ayer a realizar contactos informales con las empresas españolas radicadas en Argentina (Gas Natural, Endesa, Abertis, Teléfonica, BBVA, Santander y el mismo Grupo Marsans). Pero el hermetismo de una Embajada desbordada por la visita presidencial impidió contrastar esa información. Ni siquiera trascendió el listado completo de la delegación argentina, que incluye al gobernador tucumano, José Alperovich.
En la negociación con Marsans está en juego la subrogación del Estado argentino en el multimillonario contrato con la fábrica de aviones Airbus.
Este trato representa una compensación para la empresa española, que se considera víctima de un proceso de reestatización ilegítimo, y un paso necesario para el Gobierno en el objetivo de mejorar las relaciones con España, deterioradas por la expropiación de Aerolíneas y la decisión de nacionalizar los fondos de jubilación privados (la medida afectó a la AFJP Consolidar, del BBVA, y a la Bolsa de Madrid, que cayó bruscamente en octubre de 2008). Los voceros de Marsans no pudieron adelantar a LA GACETA si ese acuerdo se había formalizado, y si finalmente habrá una reunión con Cristina.

Hotel para Alperovich
A diferencia de la Presidenta, que se aloja en el Palacio Real de El Pardo, Alperovich y los otros miembros de la comitiva se instalaron en el Hotel Intercontinental, ubicado en el Paseo de la Castellana, en el centro de la ciudad. Una habitación individual cuesta entre 199 euros y 800 euros (entre $ 893 y $ 3.590 pesos). Ayer, el gobernador tuvo la tarde libre.
Hoy acompañará a la Presidenta en las actividades programadas. Alperovich recibirá el collar de la Orden de Isabel la Católica, una distinción que la Casa Real entrega a las delegaciones oficiales extranjeras.

Sin lugar en la agenda
La Coordinadora de Entidades Argentinas en el Estado español, que nuclea a unas 60 asociaciones de inmigrantes, sigue sin recibir una respuesta al pedido de audiencia con la Presidenta.
"Esperamos una confirmación de la embajada", dijo ayer a LA GACETA el doctor Luis Moreno Báez, titular de la Coordinadora.
Las asociaciones de argentinos residentes en España desean transmitirle a la mandataria su preocupación por el deterioro de la situación de los inmigrantes, afectados por la directiva de retorno que aprobó el Parlamento de la Unión Europa en junio de 2008.
La Coordinadora también detecta un aumento del número de argentinos no admitidos en las fronteras y de denuncias de maltrato contra los inmigrantes de parte de las autoridades españolas en el proceso de devolución al país. (Especial)

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