WASHINGTON.- En el Congreso de Estados Unidos, el Senado se dispone a votar hoy el plan de estímulo económico por U$S 780.000 millones, con el que se pretende salvar o crear entre tres y cuatro millones de empleos.
Según cifras oficiales publicadas el viernes, se perdieron cerca de 600.000 puestos de trabajo sólo en enero en Estados Unidos. Obama hizo del plan su prioridad en política interna y pretende promulgarlo antes del 16 de febrero.
Altos asesores de Obama instaron a los legisladores demócratas y republicanos a dejar las diferencias políticas de lado y a aprobar el plan de reactivación económica. “Si alguna vez hubo un momento de trascender las políticas, este es ese momento”, manifestó Larry Summers, presidente del Consejo Económico de la Casa Blanca.
Los negociadores buscarán resolver las diferencias entre el proyecto del Senado y otra versión de U$S 819.000 millones de la medida, aprobada previamente por la Cámara de Representantes, sin el apoyo republicano. “Ciertamente hay buenas ideas en ambas versiones y tendremos que extraerlas para crear un vehículo final”, explicó Summers. “Hay un 90% de coincidencias. Tenemos que alcanzar el último 10%”, enfatizó Summers.
Por su parte, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, postergó hasta mañana el anuncio del nuevo plan de rescate bancario. “Ponemos toda nuestra atención en trabajar con el Congreso para aprobar (la ley que establece el plan de estímulo), con el fin de crear los empleos y de realizar las inversiones necesarias para que nuestra economía vuelva a ponerse en marcha”, aseveró. El senado votará hoy el proyecto y los funcionarios económicos del gobierno van a trabajar y a discutir con los senadores toda la jornada. Por eso, Geithner retrasará hasta mañana su anuncio sobre el nuevo plan.
En esa ocasión, el secretario del Tesoro debe precisar la forma como el Estado prevé utilizar los cerca de U$S 350.000 millones restantes del paquete de U$S 700.000 millones puestos a disposición del Tesoro en octubre, así como el mecanismo que se creará para proteger a los bancos frente a numerosos activos invendibles que acumularon durante la reciente burbuja inmobiliaria. La recompra de activos de dudosa calidad iba a ser central para el plan del Gobierno anterior, que luego renunció a él debido a la complejidad para ponerlo en práctica. (AFP-Reuters)







