BUENOS AIRES.- El sistema financiero se encuentra en una tensa calma debido a que hubo una restricción en la emisión y en la toma de créditos bancarios como consecuencia de la incertidumbre que provocó la crisis.
Pese a que poseen una muy buena liquidez, los bancos decidieron disminuir la oferta de créditos, mientras que los clientes y empresas optaron por frenar sus solicitudes de préstamos.
En los préstamos personales se registró la mayor merma: pasaron de un crecimiento del 58% a uno del 27% entre junio de 2008 pasado y enero pasado.
La desaceleración del crédito al sector privado se registró desde el segundo semestre del año pasado, ya que entre junio del año pasado y enero la tasa de variación positiva interanual se redujo del 39% al 19%.
De acuerdo con un informe de la consultora Ecolatina, ese freno fue producto de la mayor incertidumbre que tuvo el sector asalariado sobre sus ingresos futuros. La Argentina tuvo un 2008 cargado de turbulencias ya que al conflicto con el agro, que mantuvo en vilo a la sociedad por cuatro meses, se le agregaron los efectos del colapso global.
Según señala el estudio, también influyó la eliminación del sistema de capitalización, que creó desconfianza en todo el sector privado. Esos tres shocks impactaron de lleno sobre las expectativas y provocaron efectos sobre el sistema financiero: retiros de depósitos, presiones en el mercado de cambio, aumento de las tasas de interés y restricción crediticia.
Los préstamos mantuvieron el ritmo del año pasado y permanecen estancados desde hace tres meses, de acuerdo con la consultora Ecolatina.
La moderación de la demanda de dólares, debido a la caída en las importaciones, y la menor salida de capitales se convirtieron en dos factores claves para el descenso de la toma de créditos, según el informe. (NA)
09 Febrero 2009 Seguir en 
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