DAVOS, SUIZA.- El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, instó ayer a reformar el “frágil” sistema financiero global, mientras que el primer ministro chino, Wen Jiabao, criticó las políticas económicas de Estados Unidos.
Los líderes empresariales y las autoridades gubernamentales presentes en el Foro Económico Mundial, de cuatro días de duración, dijeron que no había soluciones fáciles para la crisis del crédito y que se necesitaban grandes programas de Gobierno.
Wen responsabilizó de la crisis al desenfreno en el endeudamiento de los estadounidenses y a la búsqueda ciega de ganancias, en un discurso pronunciado ayer en el foro.
“Políticas macroeconómicas inapropiadas en algunas economías y su modelo insostenible de desarrollo, caracterizado por bajos ahorros y alto consumo”, enumeró Wen al describir las razones de la debacle mundial. Pero al mismo tiempo dijo que Pekín y Washington deberían cooperar para enfrentar la crisis y cerró filas tras los esfuerzos del Grupo de los 20 para reformar el sistema financiero mediante una mayor regulación.
“La persistente crisis ha sumido a la economía global en su situación más difícil desde la Gran Depresión”, dijo Wen. “Debemos sacar lecciones y enfrentar sus raíces. En otras palabras, debemos lograr un equilibrio entre los ahorros y el consumo, la innovación y la regulación financiera y entre el sector financiero y la economía real”, añadió.
En la aldea alpina de Davos no se ven muchos ejecutivos de bancos, un sector golpeado por la crisis, pero los funcionarios de los Gobiernos sí estarán trabajando detrás de la escena antes de una cumbre del Grupo de los 20 que se realizará en abril y de una cumbre del G8 en julio.
Trichet dijo que el G20 estaba haciendo un buen trabajo en las políticas para dejar atrás los problemas en el sistema financiero, pero que se necesitaban reformas de fondo. “Todos pueden ver que el sistema actual es demasiado frágil, que tenemos que reintroducir un elemento de recuperación”, puntualizó.
Los presidentes de las grandes corporaciones todavía están dando tumbos. “No hay remedios mágicos. Mi opinión es que habrá de 18 a 24 meses de un ambiente económico muy difícil”, afirmó María Ramos, directora ejecutiva de Transnet, una compañía de logística y ferroviaria de Sudáfrica. “El 40% de la riqueza del mundo fue destruida en los últimos cinco trimestres. Es una cifra casi inabarcable”, indicó por su parte Stephen Schwarzman, presidente de la compañía líder en acciones privadas Blackstone Group.
La postura de Rusia
Poco antes del discurso del primer ministro chino, se intensificó la disputa sobre las políticas cambiarias de Pekín, después de que el nuevo secretario del Tesoro estadounidense Timothy Geithner señalara que China manipulaba su moneda.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, habló tras Wen y pidió a los países evitar el aislacionismo como respuesta a la crisis. “Estamos todos en el mismo barco”, remarcó Putin. Ofreció la ayuda de Rusia para salir de una crisis mundial a la que denominó “la tormenta perfecta, por la multiplicación de su capacidad destructiva”. (Reuters-AFP-NA)
Un clima pesimista
El tradicional encuentro de Davos está fuertemente marcado por la crisis internacional. Según una encuesta presentada al inicio del Foro, la confianza de los hombres de negocios en la marcha de la economía internacional está en un nivel muy bajo y la esperanza de una pronta recuperación va en retroceso.

El sondeo -duodécimo realizado por la firma PricewaterhouseCoopers en coincidencia con el inicio del foro anual- muestra que la confianza de los CEO de la empresas de todo el mundo está en su nivel más bajo desde 2003. Sólo el 21% tiene confianza en que habrá un crecimiento de los ingresos en los próximos 12 meses. El año pasado, esta cifra llegaba al 50%.
Más de un cuarto de los encuestados dijo ser pesimista acerca de las perspectivas para 2010. Además, la mayor parte de los directores ejecutivos cree que la recuperación será gradual y se extenderá a lo largo de los próximos tres años.

Un 85% de los encuestados señaló que está preocupado por el impacto de la recesión en las principales economías del mundo. A su vez, un 70 % de los CEO dijeron esperar verse afectados por la crisis del crédito. La encuesta muestra asimismo que un mayor número de compañías creen que las empresas de riesgo compartido (joint ventures) jugarán un papel más importante en el futuro.
Numerosos hombres de negocios que suelen acudir no lo han hecho este año, porque han perdido su puesto en la masiva restructuración que agitó en 2008 el mundo de las finanzas. (DPA)







