BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional se comprometió a analizar provincia por provincia los problemas que provoca la falta de lluvias a la producción agropecuaria, pero rechazó de plano cualquier posibilidad de revisar las retenciones a las exportaciones. La ratificación de esta postura indignó a los dirigentes de la Mesa de Enlace, que se retiraron disconformes de la reunión que mantuvieron con el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y con representantes de los distritos afectados por la sequía.
La reunión fue convocada para discutir la implementación de la Emergencia Agropecuaria, declarada el lunes por la presidenta, Cristina Kirchner, para asistir a las zonas devastadas por la sequía histórica (ver “El quid...”).
“No estamos conformes. Con esto sólo (la Emergencia Agropecuaria) no se va a salir de esta situación. No hay una reacción del Gobierno a la altura de las circunstancias”, disparó el líder de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, tras el encuentro.
El dirigente expresó su preocupación porque hay muchos temas que no están siendo atendidos en forma completa. “No era el momento de hablar de otra cosa, pero las soluciones pasan por liberar los mercados de granos, leche y carne”, agregó.
De la reunión también participaron funcionarios del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Servicio Meteorológico Nacional. Todos conforman la llamada Comisión de Emergencia Agropecuaria.
Antes del encuentro con los funcionarios, la Mesa de Enlace se encontró en la sede de CRA para discutir los alcances de las medidas anunciadas y evaluar posibles peticiones a Cheppi.
“Hace cuatro meses que no nos vemos la cara con el Secretario de Agricultura. Hemos evaluado el petitorio que hicimos la semana pasada a la Presidenta y, de todos los puntos, sólo se cumplió el primer renglón: el reconocimiento de la Emergencia Agropecuaria”, declaró Eduardo Buzzi, titular de la FAA, y aclaró que el campo no brindó por los anuncios de Cristina, tal como había insinuado el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray.
Cheppi, por su parte, aclaró la postura oficial. “Las retenciones no tienen absolutamente nada que ver con este tema (la sequía) y es muy importante el decreto de Emergencia Agropecuaria, la gratuidad de las Cartas de Porte y los beneficios que hemos ido otorgando desde octubre del año pasado al sector”, afirmó el funcionario. (NA-DyN-Especial)
Las cartas de porte
El secretario de Agricultura defendió el nuevo sistema de cartas de porte (las que certifican las cargas de los camiones y que los choferes deben presentar en las rutas para poder seguir circulando). Este sistema elimina el arancel que se pagaba, lo que origina, según dijo, un gasto de $ 200 millones al Estado. Esta medida fue duramente criticada desde la Federación Agraria Argentina (FAA), que administraba ese sistema.
La mesa de enlace denunció que el Gobierno quitó a la FAA la emisión de las cartas de porte para traspasar ese beneficio al gremio de camioneros que lidera el líder de la CGT, Hugo Moyano. “Se lo sacan a la Federación Agraria y se lo dan a Moyano”, disparó el titular de CRA, Mario Llambías. El dirigente advirtió que en caso de ocurrir la situación que denunció, habrá peligro de que se produzca un tráfico de granos.

El economista Alfonso Prat Gay aseguró que con la Emergencia Agropecuaria el Gobierno está lejos de atender los problemas del campo y denunció que favoreció a los bancos que participen del canje de préstamos garantizados con una exención impositiva de $ 1.000 millones. “La Presidenta omitió decir ayer que el esfuerzo que hacen todos los argentinos es mayor para aliviar financieramente al Gobierno que para atender la necesidad real del interior. Este gobierno ‘progresista’ privilegia, una vez más, a sus acreedores por sobre los trabajadores”, disparó Prat Gay.







