"La FET no hace política"
El presidente de la Federación Económica de Tucumán afirma que la única forma de que la gestión gremial empresaria pueda tener éxito es a través de una convivencia y una relación buena, normal, con el Gobierno. También instó a que el sector trabaje unido para superar la crisis.
Comenzó a involucrarse en la vida institucional empresaria hace 27 años como dirigente tabacalero. Allí, afirma, se formó y aprendió lo necesario para continuar con lo que grafica como una vocación de servicio. Raúl Robín asumió el año pasado la presidencia de la Federación Económica de Tucumán (FET) por segunda vez (la primera fue en 1994) y asegura que su misión es mantener unido al sector empresario. "Lo fundamental es esforzarnos para mantener las fuentes laborales y nuestros negocios", espetó.
- ¿Cuáles son las diferencias entre el período anterior en el que fue presidente y el actual?
- Son momentos históricos distintos. En 1994 gobernaba la provincia Ramón Ortega, la economía era distinta, había un proyecto liberal muy fuerte de Carlos Menem a nivel nacional y un nacimiento de las PyME hacia la exportación, como consecuencia de esa política. En Argentina, en ese momento, teníamos una gran dificultad, que era la debilidad de nuestro tipo de cambio para llegar a la exportación, En el país se abrieron todas las fronteras para los productos importados, pero nos resultaba difícil competir hacia el exterior en función de esa situación que se provocó como consecuencia de la paridad cambiaria ($ 1 = U$S 1). No obstante eso, desde la FET realizamos los primeros viajes empresarios a Estados Unidos. Como ahora, el tema de la electricidad y las tarifas públicas fueron motivos permanentes de preocupación. La diferencia con la época actual: son dos presidentes distintos, dos estilos distintos, dos gobernadores distintos y dos situaciones distintas. Hoy tenemos un mundo complicado a partir de la crisis mundial, que comenzó siendo financiera, pero que está bajando al sector productivos.

- ¿Qué es lo que hace la FET al respecto?
- En el caso del incremento de tarifas en estos días, en un momento crítico del año donde arrancamos en la época de baja de la economía, en términos estacionales, y cuando comienza a asentarse con mayor fuerza la crisis, no era oportuno producir ese incremento y más de la manera en que se realizó, afectando fuertemente a los sectores productivos. En este momento el Estado, entendemos, debería estar orientando su esfuerzo para tratar de mantener un nivel de caja que le permita su funcionamiento, pero a la vez también pensando en que hay que mantener el nivel de actividad del sector privado. Eso exige un grado de equilibrio y razonabilidad de parte del Estado que es quien debe tomar las decisiones políticas y estratégicas. Nosotros como entidad podemos realizar gestiones, solicitar, peticionar, pero de ninguna manera nuestro pedido es vinculante. Nosotros dependemos de la gestión y la decisión política del Gobierno; entonces, permanentemente estamos haciendo esos requerimientos.
- ¿Cómo es su relación con las autoridades provinciales, actualmente?
- La situación política de la Argentina obliga al diálogo y a la negociación permanente. La única forma de que la gestión gremial empresaria pueda tener éxito es a través de una convivencia y una relación buena, normal, con el Gobierno. Eso no significa que en esa convivencia vaya a haber disenso, siempre habrá: nosotros defendemos intereses puntuales y el Estado defiende otros que también tienen que ver con la sociedad.

- ¿Qué objetivos se fijó para su gestión?
- El objetivo es tratar de buscar soluciones en un momento de crisis. No podemos pensar en un desarrollo importante, sino tratar de defender lo que hemos conseguido hasta ahora y procurar que las políticas del Gobierno se orienten a mantener el nivel de actividad de la base de la sociedad: de lo pequeños y medianos empresarios, que son los que producen el derrame hacia abajo y dan vida a los pueblos. Estamos tratando y evaluando mecanismos de apoyo financiero, como el que hemos propuesto al Gobierno de la provincia y como el que estamos estudiando para proponerle al comité ejecutivo y a la asamblea de la FET; instrumentos financieros que permitan un apoyo a la inversión de los empresarios, directamente en la gestión de la federación. Hemos perdido una herramienta muy importante en Tucumán, que fue el Banco Empresario, que se creó en la FET, siendo caja de crédito y luego la Ley de entidades financieras obligó a formar el banco cooperativo. A partir de ese momento, la FET perdió una muy buena herramienta de sostén diario de la economía. Ahora buscaremos un mecanismo que nos permita tener una relación de ese tipo, no como banco, pero sí con las figuras nuevas que están en el ámbito financiero.
- ¿Por qué le gustaría que lo recuerden en su gestión?
- Por la acción, por el compromiso, por la fuerza y las ganas que le ponemos a nuestro trabajo en la casa y que me recuerden como un buen presidente.
- ¿Percibe que hay una verdadera unidad en el empresariado tucumano?
- A veces los intereses contraponen posiciones dentro del empresariado pero, en la mayoría de los casos, propendemos a que se logre el acuerdo y generalmente se logra. La unidad del sector es bastante, en nuestra casa cobijamos a la mayoría de la actividad empresaria en la provincia, tanto en materia de producción primaria, sector agropecuario, industrial y comercial.
- ¿Qué le pediría a los empresarios tucumanos?
- Les pido esfuerzo para superar esta crisis que nadie sabe cuál va a ser el grado de profundidad, pero que sí tenemos claro que va a ser profunda; esfuerzo para tratar de mantener su fuente de ingresos, su familia y también la familia de la gente que trabaja con ellos. Que se unan, que las entidades sirven para lograr objetivos comunes y sacar adelante a nuestra provincia en materia económica. Que se formen, la capacitación en la gestión empresaria es fundamental.
- ¿Qué le solicitaría al Gobierno provincial y al nacional?
- Mayor diálogo. Si bien es cierto que se nota un poco de apertura, este Gobierno se ha caracterizado por no tener contacto con los sectores privados, que es fundamental para tener un mejor criterio en la toma de decisiones. Si bien el poder público representa a la sociedad en su conjunto, también es el que tiene la responsabilidad de conducir el país y la provincia. El hecho de que esa conducción sea aislada, que no se escuche a todos sectores de la sociedad, dificulta la toma de decisiones. Al Estado le pedimos más diálogo y más razonabilidad y no sé si el término es humildad. Al Estado nacional y al provincial.
- ¿Qué opina de que algunos sectores lo vinculan al oficialismo?
- Quizás sea por el estilo de conducción dialoguista, pero es una cuestión de tiempo que la sociedad se dé cuenta de que nosotros, con 27 años de dirigente, marcamos un camino y una conducta independiente que creo que no deja dudas. También creo que al final de esta gestión no van a quedar dudas de la independencia de la conducción actual. Sin ir más lejos, la FET está fijando posición con respecto al tema tarifas. Lo que sí tiene que quedar en claro es que esta casa no hace política, sino que representa los intereses de entidades de primer grado. Por lo tanto, realizamos la gestión sobre la base de los planteos y la dirección que esgrimen las entidades base. La FET no debería opinar en materia cañera o en el tema del turismo sin tener la opinión previa y el requerimiento previo de la entidad base, que son los que conducen la gestión del sector. Los que definen la política son cada uno de los socios. El Comité define políticas generales, que tienen que ver con el tema tarifas, por ejemplo. Nosotros defendemos los intereses de los empresarios de la provincia de Tucumán. En ese sentido está orientado nuestro accionar.







