24 Enero 2009 Seguir en 
LONDRES/BOSTON.- Los datos económicos de Europa dieron ayer nuevas señales sobre la profundidad de la recesión, mientras que el gigante corporativo estadounidense General Electric sufrió un derrumbe de 44% en sus utilidades trimestrales. La actividad de los servicios y las manufacturas de la zona euro se contrajo a un ritmo algo más leve en enero, aunque los sondeos clave siguieron hundidos en territorio de recesión, al tiempo que la tasa de desempleo española aumentó al máximo en casi nueve años al ascender a casi 14%.
En Gran Bretaña, los datos confirmaron que la economía entró en recesión por primera vez desde 1991. El Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo en una magnitud mayor de lo previsto de 1,5% el último trimestre de 2008 comparado con los tres meses anteriores.
La caída de las ganancias de General Electric, a U$S 3.720 millones, estuvo en línea con las previsiones, ya que el mayor fabricante mundial de motores de avión y turbinas eléctricas cerró uno de los años más difíciles en sus 117 años de historia. Sus acciones han colapsado un 60% en el último año, borrando unos U$S 200.000 millones en valor de mercado.
No era difícil hallar otras señales de daño corporativo. En el sector tecnológico, la surcoreana Samsung registró la primera pérdida trimestral en su historia, a la vez que el fabricante alemán de microprocesadores Qimonda declaró la insolvencia. Las acciones del grupo de electrónicos Sony Corp cayeron 7% cuando reportó una pérdida anual récord. (Reuters)
En Gran Bretaña, los datos confirmaron que la economía entró en recesión por primera vez desde 1991. El Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo en una magnitud mayor de lo previsto de 1,5% el último trimestre de 2008 comparado con los tres meses anteriores.
La caída de las ganancias de General Electric, a U$S 3.720 millones, estuvo en línea con las previsiones, ya que el mayor fabricante mundial de motores de avión y turbinas eléctricas cerró uno de los años más difíciles en sus 117 años de historia. Sus acciones han colapsado un 60% en el último año, borrando unos U$S 200.000 millones en valor de mercado.
No era difícil hallar otras señales de daño corporativo. En el sector tecnológico, la surcoreana Samsung registró la primera pérdida trimestral en su historia, a la vez que el fabricante alemán de microprocesadores Qimonda declaró la insolvencia. Las acciones del grupo de electrónicos Sony Corp cayeron 7% cuando reportó una pérdida anual récord. (Reuters)








