LA PAZ.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, nacionalizó ayer, mediante decreto, la petrolera Chaco, filial de British Petroleum (BP), tras fracasar las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre esa operación.
Junto a los altos mandos militares, varios de sus ministros y dirigentes sindicales e indígenas, Morales firmó el decreto de nacionalización de la petrolera de capitales argentino-británicos en el yacimiento de gas Carrasco, situado en el departamento de Cochabamba (centro).
El decreto establece que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) asume el control de todas las acciones que poseía el grupo BP a través de Pan American Energy (PAE), que tiene su sede en Argentina.
Esas trasnacionales contaban con un 50% de Chaco, participación que ahora pasa a manos del Estado boliviano, lo que le da a YPFB un 99% de esta compañía.
“El grupo ratifica su voluntad de mantener los esfuerzos que permitan alinear sus intereses legítimos -que defenderá en todas las instancias- con los intereses de Bolivia”, anunció Pan American Energy en un comunicado. Chaco, que opera cerca de una decena de campos de gas en Bolivia, anunció recientemente una inversión de U$S 64 millones para aumentar la producción de gas.
La nacionalización de esta petrolera es consecuencia de la falta de acuerdo entre el Estado y los accionistas de Chaco, que no aceptaron las condiciones planteadas por el gobierno desde 2006. “Lamentamos mucho que algunas empresas no respeten las normas bolivianas”, dijo Morales, en alusión a esa presunta falta de voluntad de Chaco para acatar los decretos de nacionalización. Morales destacó que las petroleras que respeten las decisiones de su gobierno serán “bienvenidas y se garantizará su inversión”, pero en caso contrario el Ejecutivo las intervendrá. (AFP-NA-Reuters)







