Según un estudio elaborado por la Sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), se prevé una menor producción de soja para la campaña 2008/2009 con relación a la de las dos últimas temporadas, que tuvieron una excelente performance.
"Las elevadas temperaturas y las precipitaciones de baja intensidad y frecuencia, en especial en la franja intermedia y oriental de la zona sojera de Tucumán y su área de influencia, hacen que los cultivos no estén desarrollándose de la mejor manera. Esto se manifiesta, por un lado, con un crecimiento muy lento en las siembras tempranas y en la mortandad de plantas por estrangulamiento a nivel del cuello debido a golpes de calor en las siembras más tardías", dice la sección que está a cargo de Mario Devani.
"Por otro lado, y a diferencia de las dos campañas pasadas donde la soja se implantó en fechas de siembra óptima (diciembre), en la presente la fecha de siembra se extendió hacia enero, lo que incidiría negativamente en la productividad. Vale la pena mencionar que todavía la siembra con soja y maíz no ha concluido, quedando en la franja oriental de la región una superficie sin implantar, cuya extensión es difícil de estimar y que podría estar en alrededor de un 10% o un 15%", añadió el estudio.
El informe de la Eeaoc explica que a esos factores hay que sumarle que el manejo de los cultivos para este ciclo están planteados desde sus inicios con un criterio técnico muy conservador, lo cual genera un menor empleo de la tecnología disponible. "El productor trata de gastar lo mínimo indispensable, siendo un ejemplo la marcada disminución en el uso de fertilizante fosfatado", especifica.
Según la Eeaoc, todos estos aspectos plantean un escenario donde, si continúan las condiciones ambientales desfavorables, se estima una menor producción que la sucedida en las dos anteriores, situación que es extensiva a todo el Noroeste argentino.
"Si durante los próximos días no se producen lluvias importantes, los problemas se irían agravando en la franja más oriental, y la superficie que aún no se pudo sembrar en esa zona se deberá destinar a otras alternativas productivas, las cuales no son muchas.
Otras posibilidades
Entre las alternativas posibles se puede mencionar la siembra de poroto, con el agravante que hay poca semilla disponible y es muy cara. Otra posibilidad sería mantener los suelos limpios mediante barbecho químico, tratando de acumular durante el verano agua en el perfil del suelo para realizar una siembra extratemprana de trigo con variedades de ciclo de maduración largo", dice el informe de Devani. "Finalmente, es necesario remarcar otro factor que atenta contra la productividad del cultivo, el cual es ocasionado por la elevada presión de los distintos tipos de picudo en el cultivo de la soja (picudo chico Promecops sp, picudo del norte Sternenchus sp y picudo negro Rhyssomatus subtilis), lo que está obligando a los productores a realizar varias aplicaciones de productos insecticidas para el control de estas plagas", concluye.









