En los últimos dos meses se produjeron grandes cambios en el mercado de automóviles 0 km, como consecuencia de la desaceleración económica y del contraataque de promociones por parte de terminales y concesionarias que tratan de mantener el nivel de ventas. Esto dejó en desventaja los vehículos usados, que han empezado a bajar de precio y deberán descender más aún para poder adecuarse a los requerimientos del mercado.
En las casas de ventas de autos usados comentan que la situación de estancamiento se vive, al menos, hace un par de meses y que ya comenzó la disminución en los precios, aunque son diversas las teorías que explican esta reducción. "Los seminuevos han bajado porque, al pasar el año, el modelo se vuelve más viejo, y eso produce una depreciación cercana al 5%", explica Bruno Bianchi, que trabaja en un local sobre calle Mendoza. La situación es similar en otros locales del rubro. Santiago Ibáñez, asesor de ventas en uno de ellos, cuenta que los precios están inclusive más abajo de lo que recomiendan desde la Asociación de Concesionarias de la República Argentina (Acara).
En las concesionarias aportan otro dato fundamental. "El 2008 fue un año con un muy buen ritmo de trabajo; la crisis sorprendió a las terminales (fabricantes de vehículos) que vieron como la demanda caía y sus contratos de venta a futuro disminuían. Para enfrentar la situación, tratando de evitar quedarse con un enorme stock de automóviles inmovilizado, ofrecieron diversas promociones, que en un esfuerzo conjunto con las concesionarias, bajaron el precio de los 0 km. Este se igualó, en muchos casos, con los de los automotores usados, y así muchos clientes optaron por comprarse un nuevo", ilustra Santiago Pfeiffer, gerente de Pieve.
En la misma línea, Pedro Cisneros, gerente de ventas en Piazza, explica que la amplia gama de ofertas de 0 km, tanto en cantidad, calidad, precios y opciones de financiación, llevó a la gente a fijarse en los autos nuevos, dejando de lado a los usados. "Muchas veces puede ocurrir que un usado esté más caro que un 0 km, de la misma línea, incluyendo al menos aire acondicionado y dirección asistida", asevera Guillermo Jerez, gerente de ventas en Indiana. Luego agrega que en su concesionaria, como en la mayoría de las de la zona, han dejado de recibir vehículos usados.
Martín Sansón, gerente de ventas de la concesionaria oficial de Ford explica que el mercado se va a acomodar cuando los precios de los usados se adapten a la nueva situación de los autos nuevos. "Estamos volviendo a la normalidad", descubre. Luego, explica que el mercado se había acostumbrado a que los autos usados suban de precio mes a mes, y comenta que a comienzos del año anterior los precios de los usados eran similares a los de los nuevos. "Un usado debería costar un 15% o 20% menos que el nuevo, más la depreciación que corresponda por el paso del tiempo", agrega.
"Sin duda el mercado se ha resentido; se esperaba un aumento del 11% en la cantidad de transferencias (así se miden las ventas en el mercado de usados) y sólo se creció un 2,6% en el territorio nacional. Hay que ajustar los precios para poder ofrecer el stock existente, y nosotros ya estamos haciendo eso", finalizó.
El plan del Gobierno nacional, uno de los supuestos culpables de esta baja en el precio, no parece haber causado efecto alguno en los seminuevos. "Los compradores de 0 km saben lo que vienen buscando, y no es lo mismo que esperan los interesados en un usado. Son dos opciones muy diferentes", asegura Mariana Alperovich, vicepresidenta de la concesionaria Volkswagen. En igual sentido se pronunciaron todos los empresarios consultados sobre este tema por LA GACETA.
Por ahora no es claro el sentido que tomarán los precios de los usados, pero todo parece indicar que tanto los particulares que quieran desprenderse de su vehículo, como los que lo venden en sus comercios, podrán hacer oídos sordos a la nueva coyuntura sólo hasta que el mercado los obligue a adaptarse.







