RECONOCIMIENTOS. Una escena del filme de Lucrecia Martel que acapara la atención y los elogios de la crítica. ARCHIVO LA GACETA

BUENOS AIRES.- El filme “La mujer sin cabeza”, de la realizadora salteña Lucrecia Martel, fue destacado con el Premio Sur de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Argentina a la mejor película, mientras “Aniceto”, de Leonardo Favio, fue la gran ganadora de la noche con siete premios.
Favio había renunciado previamente a concursar en las categorías de mejor película y mejor director, pero su obra se alzó con siete de las 20 distinciones establecidas por la Academia, que fueron entregadas en la noche del lunes en un hotel céntrico de Buenos Aires.
“La mujer sin cabeza” recibió los premios a la mejor película y al mejor guión original, mientras que Martel fue distinguida como mejor directora. “Aniceto”, en tanto, se llevó los premios por guión adaptado, fotografía, dirección artística, diseño de vestuario, maquillaje, y música original y sonido, además del galardón a su protagonista, Hernán Piquín, como actor revelación.
El Premio Sur al mejor actor fue para Oscar Martínez por “El nido vacío”, de Daniel Burman, y Valeria Bertucelli recibió el galardón a la mejor actriz por su papel en “Un novio para mi mujer”, de Juan Taratuto. El premio a la actriz revelación fue para Martina Gusman, protagonista de “Leonera”, de Pablo Trapero.
Ausencias
La primera edición de los Premios Sur estuvo sin embargo opacada por las ausencias de los directores Leonardo Favio, Lucrecia Martel y Fernando “Pino” Solanas, quien ganó el premio a mejor película documental por “La próxima estación”.
“Cordero de Dios”, de Lucía Cedrón, fue premiada como mejor ópera prima y sus intérpretes Malena Solda y Juan Minujín recibieron los galardones como actores de reparto. En tanto, el filme rumano “4 meses, 3 semanas, 2 días” fue distinguido como mejor película extranjera.
Como viene sucediendo en las últimas entregas de premios, los agradecimientos fueron para familiares y compañeros de tareas, sin que la realidad obligue a realizar un apartado en los discursos. En esta oportunidad sólo Martina Guzmán abogó para que las leyes sean más benignas con quienes comparten en la realidad las desventuras de su personaje en “Leonera”. (DPA-Télam)








