25 Julio 2008 Seguir en 
Además de sus problemas de salud, el concejal Juan Carlos Mamaní dijo que por haberse acercado al jurismo dejó de recibir “contención” oficial para sus dirigentes. “Hubo castigos porque se trata de gente que no tiene códigos. No se dan cuenta de que hoy podemos estar y que mañana tal vez no”, afirmó, en clara alusión al alperovichismo.
Consultado sobre el reparto de bolsones, Mamaní reconoció que forma parte de la política. “Hay muchas artimañas. Así como yo no puedo decir que nunca repartí bolsones, hay muchos políticos que tampoco pueden negarlo. Sin ir más lejos, ahí está el concejal Javier Morof, que ahora es oficialista; pregúntele si no repartió bolsones”, apuntó.
Remarcó que no se arrepiente de nada en su carrera política. Insistió en que no tiene un policía vigilando su casa, que puede caminar por las calles y sentarse en los bares sin guardaespaldas.
Nombramientos
Recordó que en las últimas elecciones (2003), junto al legislador Fernando Juri Debo, obtuvo 20.000 votos. Al ser consultado sobre el mote de “Lapicera veloz”, por la cantidad de nombramientos de personal que hizo cuando estuvo a cargo de la intendencia, Mamaní reivindicó esa actitud. “Le daba trabajo a la gente, pero no nombraba ñoquis. Ellos iban a trabajar en Obras Públicas, en Urbanidad e Higiene y en la Dirección de Cementerios. No eran administrativos”, dijo.
“Hoy me siento orgulloso de haber dado trabajo a esa gente, por más que me digan Lapicera veloz. Vengo de la pobreza y lo que he llegado a ser en mi vida fue gracias a esa gente. Ahora, Lapicera veloz deja su banca”, precisó.
Consultado sobre el reparto de bolsones, Mamaní reconoció que forma parte de la política. “Hay muchas artimañas. Así como yo no puedo decir que nunca repartí bolsones, hay muchos políticos que tampoco pueden negarlo. Sin ir más lejos, ahí está el concejal Javier Morof, que ahora es oficialista; pregúntele si no repartió bolsones”, apuntó.
Remarcó que no se arrepiente de nada en su carrera política. Insistió en que no tiene un policía vigilando su casa, que puede caminar por las calles y sentarse en los bares sin guardaespaldas.
Nombramientos
Recordó que en las últimas elecciones (2003), junto al legislador Fernando Juri Debo, obtuvo 20.000 votos. Al ser consultado sobre el mote de “Lapicera veloz”, por la cantidad de nombramientos de personal que hizo cuando estuvo a cargo de la intendencia, Mamaní reivindicó esa actitud. “Le daba trabajo a la gente, pero no nombraba ñoquis. Ellos iban a trabajar en Obras Públicas, en Urbanidad e Higiene y en la Dirección de Cementerios. No eran administrativos”, dijo.
“Hoy me siento orgulloso de haber dado trabajo a esa gente, por más que me digan Lapicera veloz. Vengo de la pobreza y lo que he llegado a ser en mi vida fue gracias a esa gente. Ahora, Lapicera veloz deja su banca”, precisó.








