“No tengo casa de campo ni compré caballos de carrera”, afirmó Mamaní
El concejal peronista anunció a LA GACETA que, por cuestiones de salud, el lunes renunciará a su banca. Anoche, el edil anticipó su decisión ante un grupo de dirigentes barriales. Pidió a Amaya que mantenga a los empleados que designó.
25 Julio 2008 Seguir en 
Un grupo de dirigentes barriales lo esperaba anoche en la sede de la fundación “PIE (Prevención, Inclusión y Educación)”, ubicada en el barrio Echeverría. Pero nadie imaginaba lo que el concejal de la capital, Juan Carlos Mamaní (PJ), estaba a punto de anunciarles. Se sentó frente a ellos y empezó su discurso: “es loable que yo les transmita delante de la prensa, que ya se enteró de mi decisión y por eso están aquí, que renuncio a mi cargo. Nunca voy a agachar la cabeza, pero me siento débil por mi enfermedad. Quien les habla nunca va a traicionarlos”, aseveró en medio del desconcierto de sus aliados.
“La decisión de renunciar a la banca está tomada y la presentación por escrito la haré seguramente el lunes por la mañana”, precisó en diálogo con LA GACETA. Respecto del personal que nombró en el Concejo Deliberante, Mamaní dijo que es un tema que analizó con el intendente, Domingo Amaya, para que se mantengan esos puestos. “Lo estamos conversando con él para que los mantenga en sus puestos. Tampoco son muchos; son 48 personas y son operarios, no de oficinas (Ver “Se siente...”), señaló.
Admitió que participó en dos reuniones en Buenos Aires con el ex presidente Eduardo Duhalde y con el sindicalista Luis Barrionuevo y el con ex vicegobernador Fernando Juri, entre otros referentes provinciales. Sin embargo, remarcó que su decisión no tiene nada que ver con esta movida política a nivel nacional antagónica al kirchnerismo. “No vamos a poner palos en la rueda; al contrario, queremos aportar”, afirmó.
Seguirá ligado al PJ
“Estoy satisfecho por lo que hice en mi actividad política. Sigo viviendo donde siempre he vivido, no tengo casa de campo ni he comprado caballos de carrera”, mencionó. Sin embargo, Mamaní señaló que mantendrá su lugar en el Partido Justicialista, en su rol de consejero provincial. “Renunciaré a mi banca, pero no a la actividad política. Se puede hacer política desde un centro vecinal o desde una fundación y hasta desde una iglesia”, resaltó.
El edil detalló que al único que le confesó su decisión (aparte de su familia) fue al presidente del Concejo Deliberante, Ramón Cano. “Me dijo que medite sobre la decisión”, contó sobre ese diálogo.
De ratificarse su dimisión, Mamaní dejará la banca en manos de Rita del Carmen Iriarte (tercera de la lista de candidatos). Se trata de una dirigente de Villa 9 de Julio que fue colaboradora del ex legislador Rodolfo Ocaranza en la Legislatura durante la anterior gestión. “Es una chica de barrio, que atiende a todo el mundo, y con una familia muy bien constituida. Ella todavía no sabe, pero desde ya le anticipo que a mí no me gusta que me manejen, así que a ella tampoco la van a manejar”, remarcó el concejal.
Un político con estilo propio
* En octubre de 1997, Mamaní rompió el pacto que el PJ firmó con la UCR, para la elección de autoridades del Concejo Deliberante capitalino. “Votaré por un peronista”, arremetió, y agregó: “para hacer pactos con los radicales hay que ser del Frepaso”.
* “La pobreza no hace a la delincuencia. Estoy orgulloso de haber conocido la pobreza”, aseguró Mamaní en abril de 1999. El edil contó que, durante su niñez, repartió el diario LA GACETA. Además, fue carpintero en Buenos Aires y, tras casarse, vendió bollos en “Trulalá” para mantener a su familia.
* Fue el cuarto hombre en la línea sucesoria del Poder Ejecutivo, en 1999. La división entre los distintos bloques de la Alianza permitió que Mamaní sea consagrado vicepresidente segundo de la Legislatura.
* En 1997, los 18 ediles iban a elegir presidente. La mitad era de FR (entonces partido gobernante) y la otra mitad se repartía entre la UCR y el PJ. Estas fuerzas acordaron la postulación del entonces edil Germán Alfaro (PJ). Todo se hizo por escrito. Al momento de votar apareció Mamaní (PJ), con su propia candidatura. Le recordaron el compromiso. “Yo he puesto la firma, pero no di mi palabra”, fue la jocosa respuesta de Mamaní. Aquella “hazaña” le permitió presidir el Concejo, con su voto, con el de Rosanna Astorga (PJ) y con los de los republicanos.
* Un año despues, el pacto UCR-PJ permitió que Mamaní siga al frente del Concejo. En 1999, por la licencia del entonces intendente, Oscar Paz (FR), el edil quedó al frente del municipio.
* Ocupó durante tres períodos un escaño en el Concejo, y fue una vez legislador.
* El 28 de enero desvalijaron su casa. Los ladrones se llevaron, entre otras cosas, una guitarra que donde había ocultos $ 5.000.
* “Tengo 48 empleados que arreglan plazas, barren calles, cuidan que chicos o perros no ensucien el pavimento”, dijo en abril, orgulloso de dirigir una municipalidad paralela.
“La decisión de renunciar a la banca está tomada y la presentación por escrito la haré seguramente el lunes por la mañana”, precisó en diálogo con LA GACETA. Respecto del personal que nombró en el Concejo Deliberante, Mamaní dijo que es un tema que analizó con el intendente, Domingo Amaya, para que se mantengan esos puestos. “Lo estamos conversando con él para que los mantenga en sus puestos. Tampoco son muchos; son 48 personas y son operarios, no de oficinas (Ver “Se siente...”), señaló.
Admitió que participó en dos reuniones en Buenos Aires con el ex presidente Eduardo Duhalde y con el sindicalista Luis Barrionuevo y el con ex vicegobernador Fernando Juri, entre otros referentes provinciales. Sin embargo, remarcó que su decisión no tiene nada que ver con esta movida política a nivel nacional antagónica al kirchnerismo. “No vamos a poner palos en la rueda; al contrario, queremos aportar”, afirmó.
Seguirá ligado al PJ
“Estoy satisfecho por lo que hice en mi actividad política. Sigo viviendo donde siempre he vivido, no tengo casa de campo ni he comprado caballos de carrera”, mencionó. Sin embargo, Mamaní señaló que mantendrá su lugar en el Partido Justicialista, en su rol de consejero provincial. “Renunciaré a mi banca, pero no a la actividad política. Se puede hacer política desde un centro vecinal o desde una fundación y hasta desde una iglesia”, resaltó.
El edil detalló que al único que le confesó su decisión (aparte de su familia) fue al presidente del Concejo Deliberante, Ramón Cano. “Me dijo que medite sobre la decisión”, contó sobre ese diálogo.
De ratificarse su dimisión, Mamaní dejará la banca en manos de Rita del Carmen Iriarte (tercera de la lista de candidatos). Se trata de una dirigente de Villa 9 de Julio que fue colaboradora del ex legislador Rodolfo Ocaranza en la Legislatura durante la anterior gestión. “Es una chica de barrio, que atiende a todo el mundo, y con una familia muy bien constituida. Ella todavía no sabe, pero desde ya le anticipo que a mí no me gusta que me manejen, así que a ella tampoco la van a manejar”, remarcó el concejal.
Un político con estilo propio
* En octubre de 1997, Mamaní rompió el pacto que el PJ firmó con la UCR, para la elección de autoridades del Concejo Deliberante capitalino. “Votaré por un peronista”, arremetió, y agregó: “para hacer pactos con los radicales hay que ser del Frepaso”.
* “La pobreza no hace a la delincuencia. Estoy orgulloso de haber conocido la pobreza”, aseguró Mamaní en abril de 1999. El edil contó que, durante su niñez, repartió el diario LA GACETA. Además, fue carpintero en Buenos Aires y, tras casarse, vendió bollos en “Trulalá” para mantener a su familia.
* Fue el cuarto hombre en la línea sucesoria del Poder Ejecutivo, en 1999. La división entre los distintos bloques de la Alianza permitió que Mamaní sea consagrado vicepresidente segundo de la Legislatura.
* En 1997, los 18 ediles iban a elegir presidente. La mitad era de FR (entonces partido gobernante) y la otra mitad se repartía entre la UCR y el PJ. Estas fuerzas acordaron la postulación del entonces edil Germán Alfaro (PJ). Todo se hizo por escrito. Al momento de votar apareció Mamaní (PJ), con su propia candidatura. Le recordaron el compromiso. “Yo he puesto la firma, pero no di mi palabra”, fue la jocosa respuesta de Mamaní. Aquella “hazaña” le permitió presidir el Concejo, con su voto, con el de Rosanna Astorga (PJ) y con los de los republicanos.
* Un año despues, el pacto UCR-PJ permitió que Mamaní siga al frente del Concejo. En 1999, por la licencia del entonces intendente, Oscar Paz (FR), el edil quedó al frente del municipio.
* Ocupó durante tres períodos un escaño en el Concejo, y fue una vez legislador.
* El 28 de enero desvalijaron su casa. Los ladrones se llevaron, entre otras cosas, una guitarra que donde había ocultos $ 5.000.
* “Tengo 48 empleados que arreglan plazas, barren calles, cuidan que chicos o perros no ensucien el pavimento”, dijo en abril, orgulloso de dirigir una municipalidad paralela.







