La inyección de juventud que reemplaza al bisturí

La inyección de juventud que reemplaza al bisturí

Botox y rellenos. El botox y los rellenos son los tratamientos más solicitados por las tucumanas. El lifting va quedando atrás en el ranking de preferencias. Las pacientes optan por los retoques en el rostro que no requieren internación y que tienen muy pocas complicaciones.

26 Junio 2008
Hasta hace algunos años, la única solución para alisar las arrugas y levantar la piel caída era el lifting. Hoy, las mujeres ya no entran al quirófano tan fácilmente. Prefieren un pinchazo antes que el bisturí. La toxina botulínica -que inhibe la acción muscular por unos meses- y los rellenos faciales permiten tener una piel más lisa y tersa sin tener que someterse a una cirugía estética.

Las inyecciones logran rápidos resultados en tiempo récord
"El 60 de las mujeres hoy optan por tratamientos no quirúrgicos para mantenerse jóvenes, y sólo el 40% está decidida a hacerse un lifting.
La realidad es que la paciente tiene miedo de entrar al quirófano, entonces uno le ofrece otras alternativas", reconoce el cirujano plástico Mario Daniel Taboada. Entre los métodos más requeridos, el botox y los rellenos están en primer lugar, y ya superaron ampliamente al tradicional lifting.
"Cada vez son más comunes las cirugías ambulatorias que se practican en el rostro y que se pueden resolver con anestesia local", reconoce el médico especialista Enrique Rusconi, secretario de la Sociedad Tucumana de Cirugía Plástica. "Entre los retoques más comunes están la resección de lunares, la reducción de párpados, e incluso la corrección de nariz", indicó el especialista.
La novedad es que las inyecciones en consultorio van reemplazando a las cirugías de quirófano. "Con micropunciones, que son indoloras, se puede colocar la toxina botulínica para inhibir la acción muscular y alisar las arrugas. Da muy buenos resultados en las patas de gallo, líneas de entrecejo y la frente. La sesión dura unos minutos.
El botox es lo ideal para rejuvenecer el tercio superior del rostro", afirma la médica dermatóloga Patricia Mizrahi, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología y del Colegio Iberolatinoamericano de Dermatología."Aunque los resultados son inmediatos, hay que pensar en tratamientos a largo plazo, es decir, que si uno comienza a los 35 años con aplicaciones de botox, después de los 40 tendrá muchas menos arrugas y se puede llegar a los 50 y 60 años en mejores condiciones", afirma la doctora Mizrahi.
Según Taboada, que es médico instructor de botox en estética, el botox no sólo sirve para alisar arrugas, sino también para lograr otros efectos, como el de modelar las cejas. "La forma felina, en línea recta o arco se consigue colocando botox sólo en puntos estratégicos para que cuando el músculo se mueva levante la ceja dando la forma que queremos", explica.
Cuando la arruga ya está formada y el surco es profundo, lo mejor es rellenar la arruga. "Se usan agujas ultrafinas y se sigue la técnica de tunelización, retirando la aguja a medida que se inyecta.Otra forma de aplicación es a través de micro gotas en varios puntos. Como la sustancia se adapta a los contornos faciales da como resultado una expresión muy natural", afirma la doctora Mizrahi. La clave es a mayor cuidado de la piel, más se retrasa el lifting.

"Pude volver a sonreír"
"Nunca me voy a olvidar cuando un chico con el que yo salía me miró a los ojos y me dijo: ?me gusta cuando te ponés seria. Quedás más linda?. Después me miré al espejo y me di cuenta de que cuando me reía se me hacían unas patas de gallo espantosas y me quedaban dos marcas tipo payaso a los costados de la boca. Entonces decidí hacerme un botox en el entrecejo y a los costados de los ojos. Los surcos nasogenianos los resolví con una pizca de relleno de acrílico", cuenta Mariana, odontóloga de 38 años. "Después de esos retoques volví a ser linda cuando sonrío", dice satisfecha.

Los rellenos reabsorbibles son los más utilizados
Los rellenos más recomendables son los reabsorbibles, que al ser biodegradables el organismo puede destruir si los rechaza. Sirven para rellenar surcos o arrugas. El más aplicado es el ácido hialurónico que, en su concentración más suave, funciona como sustituto del colágeno humano para el relleno de ojeras y de líneas como las peribucales. El ácido hialurónico es una sustancia producida naturalmente por el organismo humano y que presente en la piel cumple con la función de retener agua, es decir que promueve la hidratación y el volumen. Con el paso del tiempo, el ácido hialurónico disminuye su capacidad para reponerlo. La aplicación es un tratamiento que exige un mínimo de reposo y permite una rápida inserción laboral. Otra ventaja es que se integra de manera natural en los tejidos sin producir fibrosis por reacción y sin alterar las características de la piel. Además el ácido hialurónico es compatible con otros rellenos y por lo tanto puede usarse en pacientes a los que ya se les han aplicado otras sustancias. "En los casos en los que el mentón se retrae como consecuencia de los años es mejor la aplicación del ácido poliláctico, cuyo efecto dura tres años", afirma la doctora Mizrahi.
"Gracias a los rellenos se pueden corregir casi todos los defectos del rostro. Se pueden utilizar, por ejemplo, en mentón, en la punta de la nariz para levantarla, en los pómulos y en la boca para aumentar su volumen", afirma el médico cirujano Mario Taboada.
"Las chicas desde los 20 años se colocan rellenos, sobre todo en los labios, para engrosarlos. También se hacen modelación de cejas, para hacerlas felinas. Hay dos tipos de relleno: están los temporarios, que durante de seis meses a un año, y los permanentes, que durante varios años. Por lo general, las pacientes piden que se les coloquen rellenos temporarios para probar cómo les queda y evitar posibles rechazos. En general se utilizan las microesferas de acrílico, que en un medio estable al colocarse se quedan fijadas al tejido y estimulan la función de colágeno", explica el doctor Mario Taboada.

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