Los estudiantes dejan carpetas en el sepulcrode una joven asesinada

Antes de rendir le rezan a Normita Bazán.

CREENCIA. Estudiantes dejaron libros en el santuario de Normita Bazán. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL CREENCIA. Estudiantes dejaron libros en el santuario de Normita Bazán. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
02 Noviembre 2007
CONCEPCION.- En los cementerios del interior tucumano en el Día de los Fieles Difuntos adquiere fuerza la creencia popular en las “almas milagrosas”. Aunque son numerosos los fallecidos que generan devoción entre la gente, varios han sido olvidados y otros, como el Niño Enrique, Juan Uñate (ambos del cementerio de Concepción) y Mariano Córdoba (Aguilares) son recordados cada tanto por algunos devotos.
El caso de Normita Bazán, sin embargo, es el más excepcional a raíz de que cada vez son más sus seguidores. La mayoría son estudiantes que la invocan para sacar buenas notas en los exámenes.
Bazán fue una joven de Taco Rodeo (Graneros) y estudiaba en la Escuela Normal de Juan Bautista Alberdi. El 28 de abril de 1977 desapareció luego de descender en Río Chico de un ómnibus. La muchacha, de 16 años, fue hallada días después por la Policía; había sido salvajemente asesinada. Su cuerpo estaba a la orilla de la ruta 324 que conduce a Santa Ana, en medio de unos cañaverales. “A mi hermana la mataron de la peor manera. Fue decapitada, quemada con cigarrillos y le arrancaron las uñas”, contó María Bazán.
“Es probable que por la forma horrible en que murió, haya generado en la gente la creencia de que tiene atributos divinos. En su monumento del cementerio de Graneros, en estos días ya no hay lugar para ubicar las carpetas, cuadernos y libros que le dejan los estudiantes que aprobaron sus estudios. También hay gente que deja ropa, flores y hasta dinero”, agregó la mujer. En el lugar en el que apareció muerta Bazán, los vecinos de Santa Ana levantaron un santuario.

Transmisión oral
Octavio Cejas, un conocedor de las costumbres de los pueblos, sostiene que entre los fieles difuntos consagrados por la devoción popular “algunos son invocados porque su supuesta condición de milagreros fue comentada por antiguos vecinos; sobrevivieron por transmisión oral”. (C)