"Hablamos con los muertos para sentirlos cerca"

Miles de personas visitaron ayer los cementerios con la intención de acondicionar las tumbas y los mausoleos donde yacen sus familiares. El arzobispo Luis Villalba celebrará una misa hoy en el cementerio del Norte. Se rezará un responso y se realizará una procesión.

PREPARATIVOS. Una mujer camina con una ramo de flores para adornar el mausoleo donde yacen sus familiares ayer por la tarde. LA GACETA INES QUINTEROS ORIO PREPARATIVOS. Una mujer camina con una ramo de flores para adornar el mausoleo donde yacen sus familiares ayer por la tarde. LA GACETA INES QUINTEROS ORIO
02 Noviembre 2007
Las hermanas Marta y María Elva Lezama cargaron con baldes, haraganes y trapos de piso. Luego de limpiar las baldosas del suelo y los vidrios de la puerta llenaron recipientes con flores. Hoy tienen una reunión a la que asistirán sus otros hermanos y todo debe estar reluciente. Pero el encuentro no se realizará en el living de la casa de uno de ellos, como sucede habitualmente; se hará en el mausoleo de la familia, en el cementerio del Norte. Allí están sepultados sus padres y todos los años, en el día de los Fieles Difuntos, visitan el monumento.
Estas dos hermanas no fueron las únicas que recorrieron el inmenso cementerio ayer (alberga 17.000 tumbas). El tránsito de personas por las calles internas fue intenso durante todo el día y la mayoría se dedicó varias horas a poner en buenas condiciones las tumbas, los mausoleos, los monumentos y los sótanos donde están sepultados sus familiares.
Uno de ellos fue Julio Lorenzo Tártalo. Sus 75 años no le impidieron levantar las puertas de bronce del mausoleo de su familia para limpiarlas. En el interior yacen su madre y su padre, sus abuelos y sus tíos. “Vengo al cementerio desde que tengo seis años. Mañana (por hoy) me voy a quedar toda la tarde rezando y haciéndoles compañía a los muertos”, contó el hombre.
La idea de acompañar a los difuntos en su día impulsa a muchas personas a pasar el día en el camposanto. Por ejemplo, Rosa de Herrera y su familia llevarán hoy banquetas, mate y tortillas. Tienen planeado estar en el mausoleo toda la tarde.
“Hay que estar con los muertos. Hablar con ellos para que no estén tan solos. Yo siempre le hablo a mi mamá y mis hijos le escriben cartitas. Nosotros tenemos un diálogo muy intimo con nuestros difuntos y así los sentimos más cerca”, contó Rosa.
Sola y en silencio, María Albornoz se encerró dentro del mausoleo de su familia. El pequeño edificio tiene ya muchos años (ella no recuerda cuántos) y las paredes están descascaradas. Por medio de una rejilla que hay en el piso se pueden ver los ataúdes de sus padres y abuelos en el sótano. “Yo necesito venir a rezar por ellos. Estoy sola, así que no tengo quién me acompañe, pero acá adentro siento la compañía de las personas a quienes más quise en la vida”, aseguró.
El cementerio no sólo fue recorrido ayer por deudos, sino también por niños y adolescentes de la zona que se ofrecían para limpiar los mausoleos. “La gente nos da lo que quiere y nosotros baldeamos el piso”, explicó Matías, de 15 años, mientras cargaba agua en un balde.

Misas y procesión
La subdirectora de Cementerios de la Municipalidad, Alicia Belmonte, informó que los cementerios del Oeste, del Norte y Jardín permanecerán abiertos hoy desde las 7 hasta las 19. En el primer campo santo se celebrará misa a las 10 y las visitas guiadas que se hacen diariamente se realizarán a las 9 y a las 12.
Por primera vez, el arzobispo Luis Villalba celebrará la misa en el cementerio del Norte a las 10.30. Luego, se rezará el responso por todos los vecinos difuntos de San Miguel de Tucumán, del que participará el intendente Domingo Amaya.
A las 18 se realizará otro oficio religioso en ese campo santo. Cuando termine esta celebración se hará una procesión  por el interior del cementerio desde la capilla hasta La Noria (donde está la Cruz Mayor) con Jesús Sacramentado.