Por una deuda tributaria, clausuraron el ingenio San Juan

En la Municipalidad de Banda del Río Salí se afirmó que la medida se adoptó hasta tanto se regularice el pago.

CON LA FAJA. El establecimiento fue cerrado por personal municipal.  LA GACETA / FRANCO VERA
CON LA FAJA. El establecimiento fue cerrado por personal municipal. LA GACETA / FRANCO VERA
10 Octubre 2007
El municipio de Banda del Río Salí clausuró el ingenio San Juan, con el argumento de que la empresa mantiene una millonaria deuda en concepto de Tasa por Servicio de Inspección de Salud, Seguridad e Higiene (Tasis) y de retenciones a cañeros y a transportistas.
Esta es la segunda vez en el año que el ingenio San Juan es clausurado, ya que el 16 de mayo pasado las secretarías de Medio Ambiente de la Nación y de la Provincia, en una acción conjunta, habían dispuesto la clausura preventiva, por el supuesto incumplimiento de leyes ambientales.
Dicha medida fue levantada a principios de junio, lo que le permitió al ingenio iniciar la zafra.
Ayer, en cambio, fue el municipio bandeño el que dispuso la medida, por presuntas irregularidades tributarias y cuando la zafra 2007 está ya concluyendo.
Fuentes del municipio bandeño dijeron a LA GACETA que el monto del pasivo asciende a $ 5 millones y data de 2001.
Asimismo, explicaron que la empresa tampoco presentó las declaraciones juradas que los organismos fiscales requieren a los grandes contribuyentes. Según precisaron los voceros del municipio, la razón social del ingenio, en el que trabajan alrededor de 500 obreros, es Complejo Agroindustrial San Juan SA, y que hace dos años la fábrica fue arrendada a la empresa Indukom Argentina SA.
Guillermo Herrero, abogado de la Dirección de Rentas municipal, afirmó que la medida provoca una paralización del ingenio, en el que se produce azúcar y alcohol, que se debe mantener hasta que la empresa normalice su situación tributaria irregular con el municipio.
“La compañía fue intimada a que presente los montos imponibles y haga efectivos los importes atrasados. Y, ante el incumplimiento, se procede a esta clausura”, explicó el letrado, que ayer a la mañana, junto con personal del municipio bandeño y con un policía, se encargó de pegar las fajas de clausura en la entrada de la fábrica.
Herrero precisó que la deuda de la empresa con el municipio no se encuentra en cobro judicial y que el procedimiento realizado ayer es extrajudicial.
“Este problema se resuelve de una manera muy simple: el ingenio debe apersonarse, por medio de sus responsables, en la Dirección de Rentas de la Municipalidad de Banda del Río Salí y regularizar la situación, pagando la deuda”, aclaró el abogado.
Por su parte, el director de Rentas de Banda del Río Salí, Adrián Payo, afirmó a LA GACETA que la compañía mantiene un incumplimiento de forma, al no presentar declaración jurada, y de índole tributaria, al no abonar las tasas y el dinero que, como agente de retención del municipio, les retiene a los cañeros y a los transportistas.
Consultado acerca de por qué la clausura se aplica al finalizar la zafra y, supuestamente, tras varios años de acumulación de pasivos, el funcionario bandeño explicó que, en algún momento, la empresa se mostró dispuesta a reestructurar su deuda y que había comenzado a pagarla, pero que, al cabo de un tiempo, volvió a incumplir.
“Esta medida forma parte de la gestión de la Dirección (de Rentas), en su rol de obligar a los contribuyentes morosos a pagar. No es nada inventado. Si no pagan lo que deben, se clausura, tanto al que vende verduras como a un ingenio”, aseveró Payo.

Tamaño texto
Comentarios