Comercios retiran el tomate de los menús, porque sigue caro

El precio del producto comenzó a bajar, pero todavía es restrictivo para los consumidores. Una pizzería dejó de vender la especial napolitana."Es más fácil ofrecer los sándwiches o las ensaladas con huevo o con queso".

EN CAMPAÑA. Algunos comercios advierten a sus clientes sobre el retiro provisorio del tomate de los menús. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
EN CAMPAÑA. Algunos comercios advierten a sus clientes sobre el retiro provisorio del tomate de los menús. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
10 Octubre 2007
Bares y restaurantes tucumanos retiraron provisoriamente el tomate de sus menús, como lo anticipó LA GACETA. Algunos lo hicieron para mantener la rentabilidad que les generan sus platos (sándwiches, ensaladas y pizzas) y otros siguen incluyéndolo, pero con recargos de hasta $ 2.
La medida responde al alto valor que adquirió este producto en las últimas semanas, debido a las heladas y a la inflación generalizada que sufre el país.
En el Mercofrut, el cajón de 22 kilos de tomate llegó a costar $ 200 la semana pasada, lo que hizo que en las verdulerías el kilo valiera hasta $ 16.
Esta semana, los valores empezaron a bajar. Eduardo Martín, agricultor y ex directivo del Mercofrut, dijo que el precio del tomate, aunque todavía es elevado, tiende a bajar, ya que ingresó más tomate de fincas tucumanas -se amplía la oferta- y a que, como es una fruta perecedera, los puestos deben liquidar los cajones que no se pudieron vender porque estaban muy caros.
"Hoy (por ayer) el cajón de tomates no superó los $ 150, y había algunos de $ 70, de inferior calidad o más chicos", aseveró.
No obstante, el precio del kilo de tomate en las verdulerías todavía oscila entre $ 12 y $ 14, valores que siguen siendo restrictivos para los bolsillos de la mayoría de los consumidores.
El retiro del tomate de la oferta gastronómica de Tucumán todavía no es generalizado, ya que hay empresarios que prefieren sostener el menú y los precios sin cambios, hasta que el valor del tomate baje a niveles razonables. Pero otros optaron por sacarlo de la oferta. "No vendo napolitana hasta que baje el precio del tomate", confirmó Enrique Roger, dueño de la pizzería Legui. "Nadie pagaría lo que realmente hoy cuesta una napolitana. Me están pidiendo $ 180 por el cajón de tomate. ¡Es imposible pagarlo!", sostuvo el comerciante, y agregó que la inflación general, con el encarecimiento del queso o de las tarifas, complica especialmente el negocio.
En un local ubicado en Matienzo al 100 dejaron de vender los sándwiches de milanesa y de lomito con tomate. Lo mismo ocurrió en un bar situado en la esquina de 25 de Mayo y San Juan.
"A $ 15 el kilo de tomate no se lo puede comprar. Le avisamos a la gente, y entiende la situación. Es más fácil ofrecer los sándwiches o las ensaladas con huevo o con queso, pese a que también está caro, que seguir con el tomate", afirmó el encargado del restobar, Sandro Lowisky.
"En defensa del consumidor: no a la papa, no al tomate", se lee en un cartel pegado en los vidrios de un restobar de Corrientes y 25 de Mayo. El encargado del local dijo que el retiro del tomate y de la papa del menú se aplica desde el domingo pasado.