22 Septiembre 2007 Seguir en 
Las bolsas se aliviaron con la baja de tasas en EEUU, que fue presionada desde los mercados para soportar el sistema financiero y, principalmente, el crédito. Pero harán falta varias ruedas y de un piso firme para demostrar la estabilidad y la posible recuperación en el valor de los activos frente al último trimestre del año. Las hipotecas daban rendimientos superiores a los bonos norteamericanos, y cuando la ganancia es grande también el riesgo es mucho mayor.Conservadores y bajistas hubieran preferido que el mercado hiciera el ajuste sin grandes rescates, pero EEUU, que originó la crisis ha dispuesto inyectar liquidez, reducir la tasas y subsidiar a los miles de usuarios en mora. En un país cuya moneda está golpeada por grandes déficits, la presión política ya sugiere una seña del 10% en los créditos hipotecarios, seguro de depósito garantizado por el Estado y sellado del 0,25% en la transferencia para frenar el efecto multiplicador de la securitización. En este contexto el oro, el euro y el petróleo tocaron valores récord; también el azúcar crudo mejoró durante la semana, y la repercusión aquí por el lado de costo del dinero comienza a ceder. Pero a no equivocarse: se viene una contracción del crédito a nivel mundial, fusión de bolsas para bajar el costo operativo y la posibilidad de que la especulación se traslade a mercados emergentes como la Argentina.








