Los príncipes presentaron a la infanta Sofía a la Virgen de Atocha

Cumplieron con una antigua tradición de la familia real. La pequeña usó una cruz de oro y Felipe evadió el protocolo. Galería de Imágenes.

CON MAMA Y PAPA. La infanta Sofía llegó a la ceremonia en brazos de su papá. REUTERS CON MAMA Y PAPA. La infanta Sofía llegó a la ceremonia en brazos de su papá. REUTERS
19 Septiembre 2007
MADRID, España.- Los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, presentaron hoy ante la Virgen de Atocha a su segunda hija, la infanta Sofía. La tradición de la familia real española se remonta a varios siglos atrás. La ceremonia para pedir protección duró apenas 20 minutos y se realizó en la Real Basílica de Nuestra Señora de Atocha.

El cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, se encargó de bautizar a la segunda hija del heredero a la corona. El arzobispo fue quien también presidió el bautizo de la primogénita, Leonor, aunque en aquella oportunidad se realizó cuando la niña ya había cumplido los siete meses. Sofía, en cambio, apenas roza los cinco meses.

Los padres se anticiparon para que la ceremonia coincidiera con el día de su santa. Por ello, la niña no pudo ser alzada a mucha altura debido a su corta edad, lo que hizo necesario sostenerle la cabeza continuamente. Además, a diferencia de la presentación de su hermana mayor, Sofía usó chupete durante la ceremonia.

La infanta llegó en brazos de sus padres con un traje blanco y una cruz de oro, que la reina regala a todos sus nietos. Unas 200 personas aplaudieron a los príncipes a la entrada de la iglesia, mientras se escuchaba música de órgano. A la salida, un grupo de feligresas le regaló una medalla a la niña. Atento, Felipe evadió el protocolo y le colocó inmediatamente la cadena.

Los príncipes cumplieron así con una tradición real que se remonta al siglo XVII. Nuestra Señora de Atocha fue proclamada protectora de la Familia Real y de la Monarquía española en 1643 por Felipe IV. (Especial)

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