27 Julio 2007 Seguir en 
Un equipo conformado por funcionarios y técnicos de la Dirección de Medio Ambiente y de la empresa transportadora de electricidad Transnoa realizarán un recorrido por fundos cañeros, a fin de detectar incendios in situ y de labrar actas de infracción, mediante la utilización del sistema GPS de coordenadas. Lo afirmó el director de Medio Ambiente, Sergio Villafañe. La tarea se complementa con el monitoreo diario que realiza la Policía Ecológica -con la colaboración de la División Anticuatrerismo- y con las denuncias que llegan a Defensa Civil y a la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia sobre quema de caña.
La quema masiva de caña de azúcar en la provincia comenzó la semana pasada, y se presume que es impulsada por productores cañeros que buscan presionar a los ingenios para que muelan lo más rápido posible la materia prima, ya que gran parte de esta fue dañada por las heladas. Esto puede generar perjuicios de índole productiva, como el daño a la misma caña de azúcar, si es que esta queda varios días -tras haber sido quemada- sin ser procesada en el ingenio. Pero también puede provocar serios problemas de índole económico-social, como la contaminación y, en particular, un colapso en el sistema eléctrico, a causa del fuego en los cables de alta tensión. Al respecto, Villafañe dijo que en lo que va de la semana se labraron sólo seis actas de infracción, debido, según afirmó, a que los infractores aprovechan mayormente los fines de semana para incendiar los fundos cañeros.
"De las aproximadamente 70 actas que se labraron hasta ahora, hay algunos ingenios grandes que serían los presuntos infractores. A uno de ellos ya le hicimos un acta de infracción. Ahora corresponde que le hagamos la notificación a ese ingenio. El delito es quema de caña en lugares prohibidos", aclaró Villafañe a LA GACETA.
Afirmó que la idea del Gobierno es hacer tareas de prevención y calificó a la situación de emergencia real. "Tenemos que tomar medidas para prevenir problemas que pueden llegar a ser graves", aseveró. Ratificó que el Gobierno buscará modificar la legislación vigente, con el objetivo de endurecer la prevención y el control y de incrementar el monto las multas (lo máximo es $ 3.000) para reforzar, con ello, el efecto disuasivo hacia la quema de caña.
El funcionario remarcó que el cañero no puede quitarse responsabilidad en la quema de caña, por más que no haya sido el autor del incendio y que ni siquiera haya tenido intenciones de hacerlo. "La responsabilidad, igualmente, es del cañero. En todos los casos, deben velar por que no haya incendios", manifestó.
La quema masiva de caña de azúcar en la provincia comenzó la semana pasada, y se presume que es impulsada por productores cañeros que buscan presionar a los ingenios para que muelan lo más rápido posible la materia prima, ya que gran parte de esta fue dañada por las heladas. Esto puede generar perjuicios de índole productiva, como el daño a la misma caña de azúcar, si es que esta queda varios días -tras haber sido quemada- sin ser procesada en el ingenio. Pero también puede provocar serios problemas de índole económico-social, como la contaminación y, en particular, un colapso en el sistema eléctrico, a causa del fuego en los cables de alta tensión. Al respecto, Villafañe dijo que en lo que va de la semana se labraron sólo seis actas de infracción, debido, según afirmó, a que los infractores aprovechan mayormente los fines de semana para incendiar los fundos cañeros.
"De las aproximadamente 70 actas que se labraron hasta ahora, hay algunos ingenios grandes que serían los presuntos infractores. A uno de ellos ya le hicimos un acta de infracción. Ahora corresponde que le hagamos la notificación a ese ingenio. El delito es quema de caña en lugares prohibidos", aclaró Villafañe a LA GACETA.
Afirmó que la idea del Gobierno es hacer tareas de prevención y calificó a la situación de emergencia real. "Tenemos que tomar medidas para prevenir problemas que pueden llegar a ser graves", aseveró. Ratificó que el Gobierno buscará modificar la legislación vigente, con el objetivo de endurecer la prevención y el control y de incrementar el monto las multas (lo máximo es $ 3.000) para reforzar, con ello, el efecto disuasivo hacia la quema de caña.
El funcionario remarcó que el cañero no puede quitarse responsabilidad en la quema de caña, por más que no haya sido el autor del incendio y que ni siquiera haya tenido intenciones de hacerlo. "La responsabilidad, igualmente, es del cañero. En todos los casos, deben velar por que no haya incendios", manifestó.
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