31 Mayo 2007 Seguir en 
Papelera Tucumán, Santista Textil y Misky, de Arcor, fueron las primeras empresas de nuestra provincia que debieron suspender ayer sus consumos de gas, como consecuencia de la restricción que dispuso el Gobierno nacional. El corte de la provisión del fluido, que se extenderá al menos hasta hoy, fue decidido por el Gobierno para que el sistema interconectado pueda dar respuesta a la fuerte demanda de gas en los hogares, que alcanzó un pico histórico por efecto de las bajas temperaturas. Por ahora, las limitaciones en Tucumán se circunscribieron a las industrias -aun a las que poseen contratos en firme- y no al GNC, como ocurrió en Buenos Aires, donde ayer muchas expendedoras debieron colgar sus mangueras, lo que provocó malestar y protestas entre automovilistas y taxistas. Por la crisis energética el Gobierno tucumano llamó de emergencia a una reunión informativa a los responsables de las industrias que utilizan gas para ponerlos al corriente de la situación. En el encuentro quedó en claro que hoy por hoy no podrían operar ni los ingenios, ni las citrícolas (paradas por problemas climáticos), por la escasez del fluido. Hubo quejas por las pérdidas económicas que ocasiona la restricción.











